Un goleador a lo “Maxi” con la divisa “azulgrana”

31 de julio de 2011 - 00:00

En su nombre quizás se resume lo que él significa para el Deportivo Quito. Maximiliano Bevacqua o simplemente “Maxi” es, valga la redundancia, el máximo goleador del certamen nacional con 17 conquistas y un definidor por excelencia.

Sus anotaciones constituyen el 37% del total que lleva su plantel (46). Está   solo a 5 de igualar su marca de 2010, en su primera actuación en el balompié ecuatoriano  vistiendo la camiseta  del Manta. Aquella vez quedó segundo en la tabla de artilleros, detrás de Jaime Ayoví (23). 

Al rival de hoy (12:00), Barcelona, le ha anotado en 5 oportunidades. Cuatro el año anterior con los “atuneros” y la restante con la elástica “azulgrana” en Guayaquil. No está obsesionado con volver a convertir ante los “canarios”, pero afirma que si hay la oportunidad, no la desaprovechará. Anhela alcanzar la clasificación a la final del torneo. 

Sus escoltas “chullas” en la tabla de goleo son Segundo Castillo (pasó al Pachuca de México) y Fernando Saritama con 4 conquistas cada uno, con lo que solo aportan con  el 8,7%.

En promedio “Maxi” convierte un gol cada 120 minutos. “Más que ser un honor personal es mi forma de retribuir a la institución que me acogió”, refiere el delantero de 31 años, que tras dejar  su país emigró hasta el balompié europeo. Portugal fue el lugar donde mejor se adaptó. Permaneció dos años (jugó en el Sporting Braga y el Estrela da Amadora) y eso le permitió dominar el idioma portugués, pero sin perder su acento “albiceleste”. El Vaduz de Suiza y el Panthrakikos de  Grecia también lo tuvieron en sus filas. 

El argentino llegó a Ecuador el año anterior por pedido de su compatriota Fabián Bustos,  en ese entonces DT de los “atuneros”, y el “pelado” de ojos azules aceptó sin pensarlo dos veces. Así continuó en el  camino de una profesión que no imaginó adoptarla. Mas no se arrepiente, por el contrario, está  satisfecho de lo que hasta el momento ha conseguido.

Confiesa que en su niñez “peloteaba”, pero como un simple pasatiempo en  las canchas de su barrio en Córdoba. Después se animó y probó suerte  en las inferiores de Boca Juniors. Debutó en el San Lorenzo de Almagro a los 22 años.

La misma emoción   que refleja en sus  festejos la expresa cuando habla de su familia. Está casado con Lucrecia y tiene un pequeño de 2 años, Dilan, que es su máxima fuente de inspiración, por quien no desea cambiar de residencia. Vive en el sector de Iñaquito, al norte de la ciudad.

“Esto del fútbol es de oportunidades. Unas veces estás aquí y en otras debes marcharte. Lo que menos deseo es mudarme continuamente para no afectar a mi hijo”.

En lo deportivo, el técnico Carlos Ischia mantendrá el mismo once que actuó en las goleadas anteriores (4-0 ante el Manta y 3-0 frente a El Nacional, en el último partido “Maxi” anotó un doblete).

Por su parte, el “Ídolo”   espera ratificar su buen momento futbolístico y continuar invicto en esta etapa. “El Quito es un plantel de mucho cuidado al que no podemos darle espacio. Somos nosotros los que debemos controlar el balón y hacer que ellos corran la mayor parte del tiempo y nosotros no suframos las consecuencias de la altura”, refirió el DT Luis Zubeldía, quien no podrá contar con el  nuevo refuerzo Álvaro Dusher, pues el volante  aún no está al 100%  físicamente, tampoco podrá echar mano de Damián Díaz. 

“Díaz es el jugador de mayor potencial que tenemos en media cancha y Duscher viene para no perder la pelota en el medio campo, Matías Oyola también me da esa seguridad, pero esa responsabilidad no puede recaer en un solo jugador”, explicó.

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