Guy Ecker fue mesero e instructor de baile antes de ser galán de novelas

19 de febrero de 2012 - 00:00

Antes de convertirse en el galán de telenovelas y protagonizar Café con aroma de mujer y La Mentira -dos de las producciones que lo dieron a conocer como actor-, Guy Ecker hizo de todo un poco. Se desempeñó como mesero en restaurantes, bartender, trabajó en un rancho cuidando caballos y hasta fue instructor de baile.

En una entrevista telefónica concedida a este diario, el actor nacido en Brasil hace 53 años cuenta que aquellas actividades llegaron como una consecuencia de su decisión de no dedicarse a la carrera de Comercio Internacional, que había estudiado en la Universidad de Texas en Hoston, cuando viajó a Estados Unidos a los 18 años, tras concluir la secundaria en su país natal. 

“Cuando  terminé la carrera no tenía deseos ni interés de ejercerla, no me veía como ejecutivo de empresa, por eso me dediqué a otras cosas. Lo primero que hice fue dar clases de baile y luego trabajé en un rancho de una amiga, cuidando  caballos”. Precisamente en ese lugar conoce a la actriz Nia Peeples (de la serie Fame), con quien mantuvo una relación. “Ella había llegado a pasar sus vacaciones y aprender a montar caballos. Cuando regresó a California la seguí. Me había enamorado, entonces dejé todo y me mudé. Su trabajo como actriz fue lo que me abrió el apetito antes de dedicarme a estudiar actuación. En mi país había hecho teatro”, cuenta el actor, quien es hijo de padres americanos.

Pero Guy no la tuvo fácil. Mientras hacía comerciales y  casting para participar en una producción, trabajaba como mesero. De hecho, cuenta como anécdota que llegó a atender el bar que tenía en su residencia Kevin Costner, cuando grabó Danza con lobos.

Algo que más tarde cambió, tras montar una empresa de traducción y doblaje de películas norteamericanas al portugués. Un negocio que le permitió tener su primera vinculación con la actuación en series y melodramas. En la década del ochenta actuó en la cinta Blood money.

Guy cuenta que en 1992 una persona con quien grabó un comercial y trabajaba también en el doblaje le dijo que él podía ser actor. “Ella simplemente tenía el conocimiento de que alguien estaba en Los Angeles buscando a un actor para una  serie  en Colombia y me lo comentó, porque  sabía que hablaba en español y cumplía con ese prototipo que le habían sugerido para hacer el papel.

La serie se llamaba La otra raya del tigre, y se trataba de un personaje alemán que había llegado a Colombia tras la revolución y se estableció en una región de Bucaramanga. Hice la prueba y fui elegido”, recuerda Guy, quien había conocido ese país en uno de los viajes al que lo llevaba su padre, un hombre de finanzas que trabajaba con compañías multinacionales.

Para esa misma época le propusieron interpretar a Sebastián Vallejo en Café con aroma de mujer, de Fernando Gaitán. “Inicialmente les dije que no me interesaba, desconocía en ese momento el alcance y el poder que tenía hacer una telenovela, pero acabé yendo a las fincas de RCN. Su historia me pareció muy interesante, porque hablaba de otras cosas como el café y mostraba la cultura de la gente paisa en un momento en el  que Colombia atravesaba problemas con el narcotráfico y la guerrilla. Yo diría que de todas las telenovelas que he realizado esta es mi favorita”, asegura.

Después llegaron La Guajira y La Mentira. Relata que para esta última “una vez más me tocó  mostrar las bellezas de otro país, pero esta vez fue el tequila. Aprendí y me divertí mucho al compartir con actores de primera como Kate del Castillo. Fue mi primer intento en México. Llegar allá fue un gran logro, porque cuando empecé en Colombia enviaba información a Televisa, pero nadie me ‘pelaba’, porque no me conocían. Afortunadamente volvió a ser un rotundo acierto”.

Le siguieron Salomé y Heridas de amor, con la que hizo un receso a la actuación. En 2009 retomó su faceta de actor, pero esta vez a través de la webnovela “Vidas Cruzadas”, en la que además de ser el protagonista, junto con Kate del Castillo, fue el productor. La producción que fue escrita por su esposa y manager Estela Sainz se transmitió en la página web de Univisión y luego se reeditó para la televisión. 

Guy explica que su decisión de hacer una para a su carrera se debió a que “la vida de un actor puede ser muy efímera si uno escoge mal sus proyectos; por más buen actor que sea, si el proyecto no funciona, el público siempre creerá que uno tuvo la culpa. Cuando vas actuar básicamente tienes que aceptar un papel y a veces yo me frustraba porque no podía influir en lo que  se estaba haciendo. Y a raíz de esa frustración nace la idea de hacer la webnovela y tratar de producir cosas independientes”.

Hace dos años se dio su regreso a las telenovelas con Eva Luna y este año con Corazón apasionado, que TC Televisión transmite a las 20:00, de lunes a viernes. Se refiere a esta última como la producción que le permitió “hacer un personaje distinto al que había hecho en otras telenovelas, que han sido siempre de muchacho adinerado, con un buen estatus. Este es un personaje más humilde, que no tiene dinero y no ha terminado su educación, un tipo rudo, descortés y muy directo. Algo que me pareció muy interesante, además de que es rodada en el campo, que me identifica en lo personal”.

Agrega que “ambas producciones me permitieron ingresar al mercado estadounidense. Me siento muy contento con la historia que se desarrolló, porque hablaba de alguna forma de la realidad de los hispanos en Estados Unidos”. El  intérprete adelanta que su próximo proyecto será la producción de una nueva webnovela, en la que se abordará la historia del vino.

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