Brad Pitt llevará el caso Weinstein al cine

Plan B y Annapurna Picture producirán la cinta que se centrará en la investigación de las periodistas Jodi Kantor y Megan Twohey, ganadoras del Pulitzer Prize.
03 de mayo de 2018 00:00

Los artículos del The New York Times de las periodistas Jodi Kantor y Megan Twohey, quienes sacaron a la luz las denuncias de agresiones y violaciones cometidas por Harvey Weinstein -que les valió el Pullitzer Prize- serán la base del guion de la película sobre la debacle del magnate por la productora de Brad Pitt, Plan B.

Aunque diversos medios digitales suponen que se trataría de una venganza del actor por el impasse que tuvo con el empresario hace 20 años, por supuestamente agredir a  Gwyneth Paltrow -su novia en ese tiempo- quien hoy es parte de la lista de demandantes de Weinstein, la noticia fue corroborada por The Hollywood Reporter.

El medio estadounidense destacó que además de Plan B, Annapurna Pictures se sumará a esta súper producción que se enfocará en la investigación de las periodistas que compartieron el Pulitzer con Ronan Farrow, quien también publicó otras acusaciones en el The New Yorker.

¿Dónde está Weinstein?

Desde que el escándalo se hizo eco en los medios a inicios de octubre del año pasado y poco después con mayor peso en redes, el imperio Weinstein se derrumbó.

Las declaraciones de actrices como Ashley Judd, Rose McGowan, Angelina Jolie, Rosanna Arquette, Lea Seydoux y otras, más las campañas #MeToo (Yo también) y #TimesUp (El tiempo se acabó), permitieron acabar con la fortaleza del productor, repercutiendo incluso en la moda y hasta la política.

Vale resaltar que Weinstein suma 80 demandas confirmadas, pero no comprende una inculpación penal formal en su contra. Su caso sigue en investigaciones por varios delitos en Londres, Los Ángeles y Nueva York. En este último estado la Fiscalía demandó a su empresa por no proteger a sus empleados del acoso sexual del productor.

Ashley Judd demandó en días pasados a Harvey Weinstein por destruir su carrera, mientras que Mira Sorvino reveló los abusos de los que fue víctima. Foto: tomada de Page Six

Harvey Weinstein pidió disculpas públicas por medio de un comunicado el 5 de octubre, días después de soltada la bomba que acabaría con su imagen. “Me doy cuenta de que el modo en el que me he comportado con mis colegas en el pasado ha causado mucho daño y me disculpo sinceramente por ello”, señala la misiva.

Tras estas excusas estuvo el experto en estrategias de comunicación, Michael S. Strick, quien le sugirió desaparecer del foco mediático y recluirse en un centro de rehabilitación.

Los paparazzis siguieron el vuelo que dirigió a Harvey  hacia Arizona en un avión privado y la revista TMZ apuntó a The Meadows como el centro donde permanecería hospedado el productor para “curar la adicción al sexo”.

Page Six informó detalles de sus días en esta clínica donde se han tratado artistas como Kate Moss y Selena Gomez. “Harvey se quedó dormido en la silla. Se despertó cuando escuchó el ruido de su teléfono móvil… Entonces, Harvey se levantó de un respingo, cogió la llamada y salió de la habitación”, aseguró una de las fuentes.

Otra añadió que “él insiste en que nunca ha violado ni ha acosado a nadie y que todos los encuentros fueron consensuados. Reconoce que se portó fatal, pero aun así, insiste en que no es un violador”, dijo el infiltrado de un Harvey expulsado de todas las asociaciones de Hollywood por pagar miles de dólares para silenciar las denuncias a través de acuerdos de confidencialidad.

Lo último que se conoce de The Weinstein Company es que se declaró en bancarrota a inicios de marzo de este año y puesta en venta por $ 406 millones. Lo que se ha vendido hasta ahora es la residencia del magnate en Amagansett, Nueva York, por $ 10 millones y su casa de campo en Connecticut por $ 16 millones.

Deudas de la productora

El enredo ahora se halla en las decenas de artistas que desean auditar la compañía y frenar su venta por desconocer los valores exactos que les adeudan. 

Por ejemplo, Quentin Tarantino pide un aproximado de $ 4’549.840; Meryl Streep calcula que le adeudaría unos $ 167.630, pues su nombre figura en varios de los 10.250 contratos de la empresa.

El actor George Clooney cree que deben cancelarle $ 247.820, mientras que Jennifer Lawrence sostiene que deben pagarle $ 101.760.

Leonardo Di Caprio y Bill Murray también son parte de los que reclaman que la venta se paralice hasta que The Weinstein Company resuelva los pagos pendientes.

Ashley Judd, una de las primeras actrices en rebelarse contra el empresario, le plantó una demanda formal al productor por haber arruinado su carrera profesional.

“La conducta abusiva del señor Weinstein ha causado un notable daño a las carreras de aspirantes a intérpretes y a otras personas en la industria del entretenimiento”, indica un escrito presentado por su abogado.

“Desde mi experiencia, incluso una falsa declaración del señor Weinstein tenía el poder de destruir una carrera en potencia y cualquier oportunidad laboral. Es hora de que el señor Weinstein rinda cuentas por su conducta y por la manera en la que dañó las carreras de muchos”, especifica también la carta.

Mira Sorvino, una de las propagadoras del movimiento #Time’sUp, expuso durante un festival de Tribeca junto con otras actrices, los abusos de las que fue víctima.

“Siempre mantuve estas historias enterradas bien profundas, no las superé, no pedí ayuda, no fui a terapia... de pronto, cuando Ronan Farrow me pidió que hablara sobre Harvey Weinstein decidí dar la cara a pesar del miedo que sentía”, afirmó la actriz ganadora de un Óscar. (I)