Una panadería que solamente amasa humor

15 de marzo de 2011 - 00:00

Tienen pinta de panaderos con su delantal y gorra, pero pan es lo que menos producen. El trabajo de Héctor Garzón, Efraín Pardo, Jonathan Estrada, Fernando Villao, Stalin Ávila, Claudia Campozano, Paulina Muirragui y Mercedes Payne tiene que ver con el humor y la camaradería de grupo, pues todos son "panas".

Y dentro de aquella parcería surgen las situaciones cómicas, que en ocasiones se relacionan con la vida personal de sus actores.

Algo así sucedió con Mercedes hace pocas semanas. Según Marcos Espín, el director escénico del programa, ella sostiene un romance con un extranjero, que conoció por Internet y esa historia se convirtió en  la pauta para uno de los sketches, muchos de ellos con gags demasiados conocidos.

Stalin y Fernando supuestamente llegan de Arabia con el prometido de Mercedes.

- Bara que él no extrañe a su baís le hemos dado un camello... De banadero- dice Stalin, quien luce túnicas.

- A cambio nosotros hemos abrendido el idioma árabe-  interrumpe Fernando.

- A ver, ¿cómo se dice volar en árabe?

- Alíba va

- ¿Y beber?

-Bajáme la jaba.

Después de un breve diálogo, los árabes falsos cuestionan la orientación sexual del recién llegado, pero Mercedes lo defiende. Afirma que él es bien varón.

Pero el prometido de Mercedes, quien luce una barba con estilo candado, besa en la mejilla a Stalin y Fernando como si fuese algo natural o más bien una costumbre extranjera.. Ellos se sienten asqueados y se van.

Aquella escena es solamente una minúscula parte de lo que ofrece La Panadería 2, que Ecuavisa estrenó el pasado 21 de febrero.

La Panadería 2, al igual que en su primera temporada, tiene varias parodias.

Entre ellas constan: Los Pitufosh, Los reclutas, Las enfermeras, Los piratas, El libro gordo de Pitete, El pobre Hijo de Pueta, Las misses y otras.

Y claro, como se trata de parodias, Los reclutas de este programa son todo lo opuesto a lo que se necesita en el Ejército. Ellos son soldados cobardes, ingenuos y de limitada inteligencia.

Los Pitufosh son una adaptación criolla de la serie de aventuras que creó el belga Peyo en 1958.

Estos personajes azules llegan a Guayaquil, mejor dicho a la Perimetral. Allí instalan sus aldeas para sembrar sus pitufifeshash (no pitufresas). El problema es que deben enfrentar a la burocracia local en cuanto a los trámites para obtener los permisos que les permita cosechar sus pitufifeashas.

Y como lo retro nunca pasa de moda, La Panadería 2 tiene su espacio "educativo" con El libro gordo de Pitete (la versión criolla y no tan mansa del pingüinito argentino de la década del 70).

Allí Claudia Camposano encarna a Susanita, la amiga de Pitete (que en la versión original era interpretado por la argentina Gachi Ferrari). El problema es que Pitete, quien tiene apariencia dócil, se enoja con facilidad.

Los piratas parodian a la película Piratas del Caribe, que interpreta Johnny Depp. De hecho, existe un Jack Espárragow, una sátira de Jack Sparrow, el personaje de Depp. Hay otros espacios como Barbie  y Ken, las Bracs (no Brats) y más, con las historias que escribe el libretista Pablo Velásquez y su equipo.

En La Panadería 2 el público también es importante. En cada programa hay gente invitada que recibe a los actores e incluso suelen interactuar, explica Darío Fernández, el asistente de producción, quien también entretiene a los invitados durante los cortes en cada grabación, que empezaron desde el 15 de diciembre pasado.

La Panadería 2 se exhibe de lunes a viernes, desde las 19:00. Espín indica que hasta el momento se han grabado 60 episodios, que deben durar aproximadamente tres meses. Hasta entonces hay humor para rato con La Panadería 2.

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