Esperanza Magaz falleció la tarde del martes en Caracas tras batallar contra el cáncer

09 de mayo de 2013 00:00

La semana pasada el mundo del espectáculo venezolano y de Latinoamérica lamentaba la muerte de la actriz Herminia Martínez, conocida como ‘La Gata’, a causa de un cáncer de esófago.

Ella tenía 63 años y brilló en varias telenovelas que dieron la vuelta al mundo como Tres Mujeres, Rafaela, María del Mar, Luisana mía,  Esmeralda. Y fue precisamente en este melodrama en donde compartió créditos con la primera actriz Esperanza Magaz (91 años), quien la tarde del martes también falleció tras padecer cáncer conocido como linfoma no-Hodgkin.

La actriz de origen cubano permaneció hospitalizada desde abril  en la clínica Santa Sofía. Colegas como Caridad Canelón le brindaron su apoyo a través de las redes sociales, en las que informaban que se necesitarían donantes de sangre para realizarle transfusiones, pues sufría una trombosis en el brazo izquierdo y no se le podían suministrar los medicamentos que suelen recetarse a los pacientes del linfoma no-Hodgkin. Su hemoglobina había bajado a 6.

La salud de la artista empeoró el martes 16, después de las elecciones presidenciales, en las que sin embargo Magaz sufragó con muy buen ánimo.

El hijo de la actriz nacida un 24 de febrero en La Habana, Alexis Nava Magaz, fue quien confirmó su muerte e indicó que no habrá ningún acto velatorio. Agregó que se oficiará una misa de cuerpo presente en dos días, cuando llegue al país Belkis Nava, la otra hija de la actriz. Posteriormente se llevará a cabo la cremación (hoy).

Esperanza Magaz arribó al país en la década del 50 y desde entonces comenzó a trabajar para hacerse un nombre en la televisión nacional, de la cual llegó a ser primera actriz principalmente gracias a sus papeles en dramáticos.

09-05-13-esperanza-magazParticipó en un gran número de telenovelas, entre las que se destacan La zulianita, Una muchacha llamada Milagros, Querida mamá, Lucecita, Peregrina, De mujer a mujer, La revancha, Pasionaria, La señorita Elena, Rosario, Mundo de fieras, Alejandra, Doña Bárbara, Mariana de la noche, Los amores de Anita Peña, Lejana como el viento, La inolvidable y Muñeca de trapo, Toda una dama, así como en el seriado juvenil A Todo Corazón.

Su papel de Dorinda, una gitana pitonisa, en el melodrama Kassandra, escrito por Delia Fiallo, es considerado por muchos como su trabajo más importante.

La última telenovela en la que Magaz actuó fue Natalia del mar, que transmitió el año pasado Venevisión. Antes participó en La mujer perfecta, del escritor Leonardo Padrón, emitida por el mismo canal.

Reacciones

“Me asombra y me duele a la vez la noticia. Esperanza fue una de esas figuras que persistió en la televisión venezolana durante décadas, era una imagen recurrente en el imaginario del venezolano. Fue siempre muy rigurosa con su trabajo, muy humilde, nunca pretendió ser más de lo que quiso ser, y fue un ejemplo de lucha callada y de amor a su oficio”, dice Leonardo Padrón sobre su fallecimiento.

De su calidad humana da fe Eva Blanco, amiga de Esperanza por más de seis décadas. “Casi toda mi vida trabajé con ella, desde que llegó de Cuba. Nosotras nos conocimos desde que ella estaba en Radio Caracas Televisión y esa relación siguió cuando se fue al canal 4, que no se llamaba así en esa época, se llamaba Televisa”, precisa.

La primera actriz evoca algunos de sus momentos juntas. “Hicimos varias novelas, entre ellas, Esmeralda, de Delia Fiallo. Yo iba con frecuencia a su casa y nos encontrábamos en muchas partes. Ella era una extraordinaria compañera y un extraordinario ser humano. Voy a recordarla con todo el amor del mundo. Ya tengo anotado su nombre y la velita que voy a ponerle esta noche. Ya le recé y todo”.

En marzo de este año, Coraima Torres, la protagonista de Kassandra la recordaba con afecto. “Siempre voy a tener admiración y cariño por la señora Esperanza Magaz. Es de esas personas que marcan tu vida no solamente como actriz, sino como un gran ser humano. Yo siempre he dicho que quisiera tener la cuarta parte de la energía y de la alegría que tiene ella”. Y así lo demostró hasta el último minuto de su vida.

Físicamente, su corazón dejó de latir el martes a las 14:30 en su casa, acompañada de sus familiares y amigos. Desde ese momento, su luz empezó a brillar, pero esta vez, desde el cielo.

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