Taylor Swift termina su guerra con el streaming

- 10 de junio de 2017 - 00:00
Taylor Swift, la artista que más discos ha vendido en los últimos tres años, se alejó del servicio streaming porque “perjudicaba a la industria”.
Foto: ifoxnews.com

La cantante autorizó que sus temas y discos se reproduzcan en la plataforma Spotify.

A partir de ahora, todos los discos de la famosa cantante y compositora de 27 años, Taylor Swift, -incluido el último, 1989,- pueden encontrarse en Spotify.

La artista norteamericana dejó de boicotear la aplicación multiplataforma empleada para la reproducción de música vía streaming, el instrumento más popular para escuchar música.

Sus canciones también estarán disponibles en otros servicios de pago o gratuitos, como Tidal, Pandora o Amazon. Ella era una de las cantantes más conocidas que había enfrentado a Spotify por considerar que su servicio gratuito para escuchar música online desvalorizaba el trabajo de los artistas al incluir publicidad.

Swift abandonó la plataforma hace tres años y no permitió que su nuevo disco, aparecido en el 2014, sonara en su servicio.

En los últimos meses varios artistas han alcanzado acuerdos con la multiplataforma digital; por otro lado, el número de cantantes que sigue boicoteándola ha ido disminuyendo poco a poco.

La medida, según varios medios de prensa norteamericanos, obedecería a ‘eclipsar’ el lanzamiento de Witness, el último disco de Katy Perry, con quien le une una profunda enemistad, la misma que se ve reflejada por los fanáticos de ambas artistas a través de las redes sociales, aunque ellas no han emitido comentarios.

Los hechos

La relación entre las compañías de streaming, Taylor Swift y su discográfica no ha sido del todo buena en los últimos años.

La joven artista, ídolo de masas, es una de las más rentables de un sector que ha ido perdiendo fuerza con el paso de los años, a decir de sus críticos.

Pese a la situación del mercado a la baja, ella consiguió batir récords de forma consecutiva. La publicación de 1989 fue la culminación de una serie de éxitos.

Según la consecución de los hechos desde 2014, la posición del bando de Taylor se basaba en la protección de su producto por encima de los deseos de las multinacionales de streaming.

La propuesta del equipo de relaciones públicas de la cantante posicionó su imagen como la de una “joven comprometida con los derechos de la música”.

Ya en 2014, Swift explicó su punto de vista al Wall Street Journal, donde contaba que los servicios de streaming eran los causantes de aumentar la piratería y reducir las ventas de álbumes. O lo que es lo mismo: los derechos de los cantantes por encima de Apple o Spotify que, según su punto de vista, abusan de los precios pagados a los artistas en comparación a los ingresos multimillonarios que estos reciben de sus usuarios.

El tiempo quiso que Taylor y Apple se reconciliaran de forma determinante. Los tres meses gratis que ofrece la compañía como prueba para sus nuevos usuarios se consideraron -desde la fila de la cantante- como una de las traiciones más grandes al negocio de la música. Sin embargo, era el movimiento clave para la tecnológica que, entrando en un sector ya maduro, tenía que convencer a millones de clientes de Spotify a que se pasen a su servicio.

Pero Apple recapacitó y se plegó a los deseos de la artista ofreciendo una solución. Eddy Cue, vicepresidente de Software de Internet y Servicios y principal responsable de Apple Music, anunció que a pesar de no cobrar a los usuarios por esos tres meses de prueba, los artistas sí verían pagados sus derechos durante ese tiempo. El acuerdo se extendió hasta mediados de 2015 cuando, oficialmente, Taylor decidió poner 1989 en Apple Music, dejando de ser iTunes el único servicio de música digital que podía disponer del álbum. (I)

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