La Michy y la Melo fundan un partido político contra la homofobia

- 12 de junio de 2019 - 22:30
David Reinoso y Vícor Aráuz protagonizan la segunda parte de “La Michy y La Melo, más activas…perdón, más activistas”.

La segunda parte de la producción, estrenada en 2018, está sujeta a observación por parte de grupos y activistas GLBTI. Los actores ya llegaron a un acuerdo tras la polémica en redes sociales.

Después de que la Melo (David Reinoso) y la Michy (Víctor Aráuz) salieron airosas de la clínica de deshomosexualización, ahora se disponen a entrar en la política. Su afán es reivindicar la lucha  activista para promover los derechos de los GLBTI. En la segunda parte de la comedia  “la Michy y la Melo 2” contarán con dos cómplices más: La Titi (Christian Maquilón), una provinciana que agregará sal y pimienta y Yuri (Diego Naranjo) que se suma a la nueva aventura.

Rompecabezas, presidida por Catrina Tala, produce esta historia escrita por José Rengifo y dirigida por Jéssica Páez para hacer reír al público y crear conciencia de un delicado tema.

“Este año La Michy y La Melo deciden formar un movimiento para sus derechos y resuelven formar un partido político porque quieren hacer cambios para que la comunidad gay sea respetada”, cuenta Reinoso. Asegura que retomarán las frases como el clásico de la Melo: “mi bebé es solo mi bebé”, o las palabras de La Michy: “Escándalo” o “Basta”. Una jerga expuesta en los capítulos del programa “Vivos” donde nacieron los personajes.

En el caso de La Titi, para quienes no la tienen presente, se trata de un personaje que Maquilón interpretó  en la obra “Macho que se respeta 2”. Este nuevo integrante resalta el argot y los modismos peculiares de la cultura costeña muy a su estilo.

José Rengifo dice ser fanático del humor negro, un género con el que pretende evidenciar temas que siguen siendo tabú.

 “Creo que las cosas clásicas o trascendentales de la vida hay que toparlas con humor negro para que de alguna forma se evidencien”, opina el guionista.

Cuenta que uno de los temas que se aborda es la forma en que ciertas personas se aprovechan económicamente de los gays. Además se retrata la homofobia como un  problema serio.

“Hay una escena un poco dramática cuando se devela que uno de los personajes es homofóbico y se confrontan, se dicen ciertas verdades con el discurso odiador sobre que es gente que no merece vivir, que no merece estar aquí, lo que piensan algunos al respecto”, adelanta Rengifo.

La obra se presentará en Teatro Fedenador (av. Del Bombero) este viernes 14 y sábado 15, a las 21:00 y el domingo 16 de junio, a las 20:00.

Activistas GLBT en contra y a favor

En días pasados, algunas personas relacionadas a grupos y asociaciones GLBT manifestaron, en redes sociales, su rechazo al spot publicitario de la obra.

 “Hay dos posturas, los que querían demandar por mala imagen y los que solamente quieren llegar a un acuerdo en el contenido y es lo que estamos haciendo actualmente”, refiere Tanisha Feikers, activista del grupo Coalición de Redes y Activistas el Ecuador.

Comenta que los actores ya se han reunido en forma individual y que acordaron que un representante de cada asociación puede asistir a la obra, libremente, para realizar la observación que requieran. Sin embargo, los productores advirtieron que al tratarse de un negocio de entretenimiento, ellos deberán pagar sus entradas como cualquier ciudadano común que asista al espectáculo.

 “Lo que ellos repudian y rechazan de nuestros personajes es que supuestamente fomentamos la homofobia y los estereotipos. Sin embargo, ellos reaccionaron con odio”, señala Reinoso.

Esta aseveración se relaciona a las demandas que en 2015 recibió la producción televisiva de la serie “Vivos”, por una supuesta discriminación visibilizada a través de personajes gays con un  amaneramiento sobre exagerado.

Feikers indica que en este diálogo con el intérprete de la Melo se aseguró que la obra no tenía contenido discriminador ni de burla hacia los GLBTI.

En cambio, en la charla que mantuvo Víctor Aráuz con otro grupo se acordó quitar frases clichés como “muerde almohada” o “sopla nuca” por considerarlas vulgares.

“Llegamos a un acuerdo que fue sensato, se habló y me comprometí a eliminar de la publicidad esos conceptos porque consideré que era posible hacerlo”, indicó Aráuz.

Feikers explicó que la petición de observación de los representantes de las asociaciones se sustenta en una querella que presentaron ante la Defensoría del Pueblo y que fue aceptada.

Las asociaciones involucradas, además de Coalición de redes activistas de Ecuador, son Plan Diversidad, COAP, Observatorios de Inclusión de Género y Diversidades, Colectivo Voces, Diverso Ecuador, entre otras 20 más.

El siguiente paso, según el activista, está en manos de un taller de capacitación para erradicar los estereotipos y calificativos mal fomentados en la televisión y prensa en general.

El curso está dirigido a periodistas de medios de comunicación y a artistas de toda índole. (I)

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