Esposos y compañeros de trabajo

- 10 de agosto de 2014 - 00:00

Trabajar en la misma empresa no fue un obstáculo para que Belén Toscano y Darío Hinostroza se casaran. Ambos laboran en la misma compañía. Allí se conocieron y entablaron una amistad que más tarde derivó en matrimonio. Nunca tuvieron inconvenientes con sus jefes inmediatos, porque siempre cumplieron con sus obligaciones. Está claro que en la empresa solo son compañeros de trabajo.

Con regularidad, las parejas que trabajan juntas tienen una relación que muchos especialistas califican de ‘interdependencia saludable’, porque en el trabajo, tanto él como ella, conservan elementos de individualidad.

“A veces sí necesitamos tener nuestro espacio para incluso tener cosas nuevas que contarnos en la noche al llegar a casa. Es así que en la primera oportunidad renuncié y aunque este no fue el motivo principal de mi decisión, siento que durante el tiempo que permanecimos separados en el trabajo nuestra relación se fortaleció”, comenta Belén.

Después de un período regresó a la empresa en la que laboraba. Se dio cuenta de que trabajar con su esposo tiene muchas ventajas: tienen el mismo grupo de amigos y regresan juntos a casa. Sin embargo, en sus tiempos libres cada uno procura realizar diferentes actividades.

La psicóloga Larissa Svistoonoff recomienda que la pareja converse y establezca reglas claras, “si es posible por escrito”, antes de empezar a trabajar en el mismo lugar. Este fue el caso de Nancy Romero que desde hace 40 años trabaja con su esposo, Mario Andrade, en su negocio. Desde el principio se organizaron; cada uno sabía qué actividades debía realizar y jamás lo incumplieron.

Con su pareja se turnan para atender el local y no descuidar el hogar: “No pasamos todo el tiempo juntos, si fuera así sería muy cansado”. La confianza es fundamental para que el negocio y el matrimonio se mantengan. La psicóloga dice que trabajar con la pareja puede traer resultados positivos. Si se cumplen los acuerdos previamente establecidos, se puede mantener una relación saludable. La comunicación es importante para aprender a manejar cada espacio de nuestras vidas, como la casa, el trabajo, la familia, los amigos, etc. Incluso, la confianza que se construye permite que la pareja se desarrolle mejor, desde el punto de vista laboral.

Convivir con la pareja en el trabajo requiere un aprendizaje constante. La relación puede deteriorarse porque los temas de conversación se agotan. Además, la confusión de los espacios de poder es otro riesgo a considerar. En ocasiones, los conflictos laborales pueden dañar la relación de pareja. Habrá situaciones, propias del trabajo, que causen enojo en él o en ella. En ese caso, se necesita mucha madurez para no estallar frente a la pareja. Además, corren el riesgo de trasladar sus problemas laborales al espacio de la relación o viceversa. El mayor peligro es que a veces se anulan los espacios individuales, porque la relación laboral obliga a generar una relación de dependencia mayor de la pareja.

Svistoonoff asegura que los problemas aparecen cuando se sienten absorbidos por la relación. Sin embargo, no todas las parejas experimentan esta sensación. Cecibel G. laboró junto a su esposo, quien además fue su jefe, durante 18 años. Ella cumplía con sus tareas sin ningún privilegio. Fuera del trabajo era todo diferente, mantenía una relación como cualquier otra. Considera que trabajar en el mismo lugar fomenta la unión en la pareja. Durante el tiempo que trabajaron juntos, las bromas de sus compañeros no faltaron. Con frecuencia, le decían: “¿Quién manda en el trabajo, y quién en la casa?”.

Disfruta recordar las anécdotas de trabajar con su pareja. Por ejemplo, las veces que peleaban en casa, él le enviaba regalos con sus compañeros.

Asegura que al trabajar juntos, tuvieron la oportunidad de conocerse mejor; compartir los buenos y malos momentos del lugar donde laboran; entender que su pareja puede llegar tarde a casa, porque los horarios se extienden. Nunca tuvieron problemas por esta causa.

Juntos y sin problemas legales

No todas las parejas tienen la aprobación de sus jefes para trabajar en el mismo lugar. En los reglamentos internos de algunas instituciones se prohíbe que las parejas, o familiares, laboren juntos. Según el abogado Víctor Hugo Coffre, en el Código del Trabajo no existe ningún impedimento en estos casos, pero hay políticas internas que sí lo hacen y son legalizadas por el Ministerio de Relaciones Laborales.

El abogado Benjamín Cevallos dice que el Código, en su artículo 172, establece que es causal de visto bueno violar los reglamentos internos de trabajo. Si estas normas no establecen prohibiciones, la pareja puede laborar sin inconvenientes.

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