El empleo, la oferta recurrente de los candidatos en campaña

Estas son algunas de las propuestas de los candidatos presidenciales para crear plazas de trabajo.
13 de enero de 2021 07:14

No hay candidato en el mundo que en su plan de gobierno no ofrezca empleo para la población. El área laboral es una de las más sensibles para la gente porque sin trabajo no hay ingresos, sin ingresos hay carencias económicas y con esa falta de dinero muchas veces no se alcanza para cubrir aspectos básicos de la vida.

Los 16 candidatos a la Presidencia del Ecuador se han referido al desempleo en esta campaña electoral. Para todos, la generación de empleo es un pilar. La diferencia en su discurso es cómo lograrlo. Algunos lo dicen claramente, otros no.

La principal crítica que realizan es al actual Gobierno, que en estos cuatro años afrontó la renegociación de la deuda, las protestas de octubre de 2019, la pandemia del covid-19 y el desplome definitivo del valor del barril de petróleo a mediados del año pasado. Según datos del Ministerio de Trabajo, en el Ecuador se perdieron casi medio millón de empleos en el 2020, por lo que a oídos de los ecuatorianos recuperar su trabajo suena una oferta atractiva.

Existen candidatos que dan números concretos de las plazas laborales que se abrirán en el Ecuador si ganan las elecciones presidenciales de 2021. Por ejemplo, Lucio Gutiérrez (PSP) asegura que generará 300.000 empleos por año, Guillermo Lasso (CREO/PSC) plantea dos millones en su cuatrienio e Isidro Romero (Avanza) más de tres millones en su periodo presidencial.

Cómo lo harán es la pregunta que se hacen los ecuatorianos en redes sociales y en la calle. ¿Cuál es la ruta a seguir, el área a desarrollar o la estrategia para cumplir con ese objetivo? Las propuestas son diversas.

El campo es una de ellas. La producción agrícola es considerada para Gustavo Larrea (Democracia Sí), Gerson Almeida (Ecuatoriano Unido) y Guillermo Celi (Suma) como el sector que se necesita potenciar. La agroindustria es, a perspectiva de ellos, la mejor manera para exportar, generar trabajo y mejorar las condiciones de vida de las personas.

Celi también es uno de los que habla de modernización de la legislación laboral. Un criterio similar tiene Lasso al promover reformas para la creación de nuevas modalidades de contratación. Esa flexibilización laboral también es parte del programa de gobierno de Pedro Freile (Amigo). Vale aclarar que para modificar la ley necesitarán del respaldo de la Asamblea Nacional.

El candidato del correísmo, Andrés Arauz, se enfoca en el cambio de la matriz productiva. Mientras candidatos como Gerson Almeida aún ven al petróleo como la fuente de ingresos para el país, el joven aspirante a Carondelet cree que se debe apuntar a otro tipo de minería para así traer dinero y empleo.

La mayoría coincide que el emprendimiento va de la mano con la generación de trabajo. En los debates presidenciales y entrevistas con medios de comunicación se constató que la palabra “emprendedor” forma parte del lenguaje de los postulantes al Ejecutivo. Sin embargo, al momento de iniciar un negocio propio surgen problemas como la falta de capital.

La banca pública, según Yaku Pérez (Pachakutik) y Xavier Hervas (ID), debe ser la fuente de crédito para que los ecuatorianos plasmen sus ideas empresariales en la realidad. Así no solo tendrán empleo sino que podrán crear plazas para otros. Hervas, por ejemplo, ha narrado su experiencia propia para sustentar que ese es el camino.

Pero el emprendimiento no basta y por eso candidatos como Gutiérrez, Lasso, Paúl Carrasco (Podemos) o Ximena Peña (AP) plantean que empresas ya constituidas integren en su nómina a personas desempleadas. ¿De qué forma? A través de incentivos. Así esperan que mujeres y jóvenes cuenten con más oportunidades. Peña profundiza en su propuesta y propone beneficios tributarios a las compañías que también contraten a personas que superen los 50 años de edad.

Para el doctor Marco Proaño Maya, exdiputado y excandidato presidencial en 2006, los ecuatorianos no necesitan de “caridad pública”, sino oportunidades reales de trabajo. En su opinión, al desempleo se lo traduce en la siguiente frase:

“Detrás de un hombre o una mujer sin empleo hay una fractura en su vida. Detrás de cada persona desempleada hay una familia llena de incertidumbres y de lágrimas ocultas”. Entonces, la responsabilidad del nuevo mandatario será evitarlo. (I)

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