Candidatos a la Presidencia formulan propuestas escuetas en la temática cultural

Solo cinco de los 16 Planes de Gobierno contemplan aspectos culturales. Expertos las analizan.
21 de enero de 2021 14:11

No es sorpresa para la cultura verse desplazada en la toma de decisiones. No es sorpresa que temas sobre economía, educación, corrupción, salud, entre otros, sean los que más se visibilicen y se atiendan por parte del equipo de propuestas con las que los candidatos jugarán el partido que define quién liderará al Ecuador.

Según un análisis hecho por el Observatorio de Políticas y Economía de la Cultura, de los 16 planes de trabajo de los candidatos a la presidencia, cinco tienen propuestas muy sencillas y escuetas, y cuatro desarrollan acciones a tomar para mejorar, de cierta manera, la gestión cultural. Para Mariana Andrade, directora ejecutiva del cine Ocho y Medio, la cultura no es parte del debate de las propuestas políticas, esto se debe al lugar que ocupa este sector dentro de la estructura del Estado. “Pueden ofrecernos cosas maravillosas, pero en realidad es la visión del estado la que debe repensarse porque esa es la visión que nos ha estancado.”

Entre los cuatro planes de trabajo mencionados anteriormente está el del candidato Guillermo Lasso, de la Alianza CREO – PSC, que contempla una línea de políticas públicas con los emprendedores de las artes. Se establecen mecanismos de apoyo al desarrollo de la economía naranja y menos barreras impositivas; además, propone vincular a las industrias culturales con la educación.

Por otro lado, Andrés Arauz, candidato por el partido político Centro Democrático, propone la reorganización institucional y el rediseño de los sistemas de fomento en el marco de lo mandado en la Ley de Cultura aprobada en el 2016. También, espera formar un Consejo Cultural Ciudadano para definir el impacto de la cultura en innovación tecnológica, fomento de diversidades y economías creativas.

Isidro Romero, candidato del movimiento Avanza, cree que las claves para la cultura residen en el fomento de la creación artística y cultural con énfasis en el desarrollo del cine. Su Plan de Gobierno afirma que el fomento cultural requiere del financiamiento estatal del sector privado y las organizaciones sociales.

Gustavo Larrea, de Democracia Sí, propone el acceso a los derechos culturales como vía de desarrollo del ser humano, además fomentar la expresión cultural para preservarla como patrimonio intangible.

Xavier Hervas, de la Izquierda Democrática, afirma que la “cultura debe dar un salto cualitativo en Ecuador, en el sentido de pasar de una visión subsidiaria a convertirse en una industria, es por esto que se debe generar políticas para cada uno de los sectores que componen la cadena de valor de los sectores culturales.”

Si bien todas estas propuestas ofrecen algo a la cultura, no responden, de una manera adecuada, a las necesidades verdaderas del sector y no solucionan, en su totalidad, la crisis en la que este se encuentra.

Wilman Ordóñez, historiador y folklorista, afirma que “los candidatos no han tenido la sensibilidad para hacer mesas de trabajo, consultas o diálogos permanentes con los generadores de cultura de este país. No pueden visibilizar propuestas serias en torno a lo que ellos van a hacer en relación al desarrollo cultural de Ecuador.”

La cultura pide a gritos una ayuda, está desesperada porque no puede dar un mejor fututo a sus hijos, los artistas y gestores culturales. Solo la pandemia hizo que este sector pierda alrededor de $90 millones. El por qué los candidatos no profundizan en el sector cultural es el reflejo de la inconciencia de la sociedad ante el aporte de la cultura dentro de la misma. Mariella García, directora ejecutiva del Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo, expresa que “este problema no es solo porque los candidatos no presentan, es que estas cosas son ajenas a la comunidad. El problema es de formación y gustos del público y para que cambien las cosas se necesita cambiar la manera en la que los públicos perciben a la cultura”.  

Mariana Andrade ve a la problemática tomando como referente lo ocurrido en esta última temporada de pandemia. “La sociedad no sabe lo que hacemos, no sabe cuál es el valor de nuestro el trabajo, ni cuál es nuestro aporte a la sociedad en general. Mientras eso suceda no es solo función del Estado, nosotros mismos debemos entender por qué necesitamos desde el estado herramientas que permitan el fomento cultural de una sociedad.”

Según Andrade y Ordóñez el nuevo gobierno debe poner especial atención al Ministerio de Cultura que, actualmente, se encuentra debilitado y sin noción de lo que significa una industria cultural. Además, se debe reconstruir la Ley Orgánica de Cultura con reformas que garanticen que este reglamento será tomado en cuenta. “Se debe lograr que los recursos sean distribuidos en función de planes, programas y acciones que beneficien a toda esta comunidad cultural en el país,” subraya.

La cultura está en crisis. Muchas personas que trabajan con este sector se han visto obligados a buscar otros espacios de desarrollo y crecimiento económico porque no habido probabilidades de poder explotar a la cultura. Actualmente camina en la cuerda floja y aun así no tiene el puesto que se merece dentro de la sociedad.

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