Ya empezó la clásica campaña (de mentiras) electoral
Cualquier ciudadano bien podría decir “No ha cambiado nada”. Si nos remontáramos a los años ochenta y noventa, descubriríamos que los formatos, relatos, discursos, poses y hasta programas de gobierno de quienes ahora aspiran a la Presidencia de la República y la Asamblea Nacional son iguales. Si alguien recuerda cómo se instauró el discurso de un aspirante presidencial en 1984 y cómo luego gobernó en calidad de Primer Mandatario o algo parecido con quienes luego administraron el Estado en 1992 o en 1998, bien podría comparar con lo que ahora ocurre en las “nuevas” figuras. Todos esos gobernantes hablaron pestes de sus predecesores y al final hicieron exactamente lo mismo y a veces peor. Por lo tanto, habrá que mirar y leer con lupa cada una de las ofertas electorales porque el Ecuador no es el mismo desde hace 10 años para acá y bastaría con comparar la realidad para que esos discursos y poses caigan por su propio peso. Pero no será fácil porque para eso cuentan (unos más que otros) con el apoyo de unas antenas repetidoras y unos amplificadores muy solícitos en ciertos medios de comunicación. Y por lo mismo habrá que exigir a todos los actores del aparato político y mediático responsabilidad plena en su tarea para no engañarnos como ya lo hicieron por casi 3 décadas. Ya sabemos dónde termina ese doble discurso y moralidad. (O)
¿La inteligencia artificial mejora el rendimiento o acelera el desgaste mental?
Scary Movie 6 llega a los cines con el regreso del elenco original
Daniel Noboa elimina la tasa de seguridad para productos colombianos
Ecuador tiene el único biobanco de la Amazonía
Petroecuador concluye obras de emergencia en el río Quijos
Vicepresidenta María José Pinto asume nuevas funciones
FIFA pone a la venta nuevas entradas para el Mundial 2026
Dueño de joyería murió baleado tras perseguir a delincuentes en Chordeleg
