¿Quién se olvidó de exigir el uso del taxímetro?
Lo que en otros lares parece normal y hasta justo para los usuarios, en Guayaquil es todo lo contrario. La tarifa de una carrera de taxi la impone el chofer, aunque junto a su volante tenga un aparato que se parece a un taxímetro. Y en el regateo el único perjudicado es el usuario.
Ahora, tras batallar largos años por la ausencia de una autoridad pública en esa ciudad que piense en los usuarios tradicionales, en los turistas y en el propio conductor, la obligación de usar taxímetro (¡en la segunda década del siglo XXI!) tomó por sorpresa a los propios ciudadanos y con cierto malestar a los taxistas.
Los primeros porque descubren que las carreras no han sido tan caras y los segundos porque ahora se quejan de un cierto perjuicio. Si hubiese existido política pública otro sería el cantar.
Christian Eriksen colapsa durante el partido entre Dinamarca y Ucrania
Beccacece apuesta por variantes en el once de Ecuador ante Guatemala
Estos récords se pueden romper en el Mundial
Fuerzas Armadas decomisan 330 galones de combustible en Huaquillas
Tigrillo Fest: arranca convocatoria nacional para restaurantes y huecas
Ejército interviene zonas de minería ilegal y un CPL femenino en Pastaza
Liga de Quito confirma la salida de Kevin Minda
