¿Quién se olvidó de exigir el uso del taxímetro?
Lo que en otros lares parece normal y hasta justo para los usuarios, en Guayaquil es todo lo contrario. La tarifa de una carrera de taxi la impone el chofer, aunque junto a su volante tenga un aparato que se parece a un taxímetro. Y en el regateo el único perjudicado es el usuario.
Ahora, tras batallar largos años por la ausencia de una autoridad pública en esa ciudad que piense en los usuarios tradicionales, en los turistas y en el propio conductor, la obligación de usar taxímetro (¡en la segunda década del siglo XXI!) tomó por sorpresa a los propios ciudadanos y con cierto malestar a los taxistas.
Los primeros porque descubren que las carreras no han sido tan caras y los segundos porque ahora se quejan de un cierto perjuicio. Si hubiese existido política pública otro sería el cantar.
Canadá y Sudáfrica abren los dieciseisavos del Mundial 2026
"Mi hijo me ha enseñado muchas cosas": el mensaje de Cucurella sobre el autismo
Cámaras captaron el atropello a un comerciante en Azogues
La Tri define su plan final antes del duelo mundialista ante México
La tragedia en La Guaira golpea al entorno del futbolista Lucas Trejo
Bomberos Quito rescatan con vida a mujer de 80 años en Venezuela
Policía aprehendió a seis personas en operativos contra extorsión y secuestro
