Una Policía Nacional con todo el profesionalismo

- 01 de marzo de 2019 - 00:00

Las instituciones armadas del Estado tienen decenas de miles de miembros con importantes responsabilidades. En el caso de las Fuerzas Armadas, es la defensa de la soberanía nacional; en el de la Policía, es la seguridad ciudadana y la lucha contra la delincuencia y el narcotráfico.

Como toda entidad, los uniformados cometen errores, incluso algunos de sus efectivos a veces se ven involucrados en actividades ilícitas, como ocurrió con algunos miembros de las Fuerzas Armadas que el año pasado fueron detenidos y procesados por vender municiones a grupos irregulares que operaban en la frontera de Esmeraldas.

Un miembro de la Policía cometió un acto de negligencia en el sector de Mascarilla y otro no actuó como debía frente a un caso que derivó en femicidio.

Pero se trata de hechos aislados que superan cualquier previsión; lo importante es enmendar errores, superar las adversidades y consolidar instituciones eficientes y que gocen de la confianza de toda la sociedad. El jueves último, el Jefe de Estado estuvo presente en la ceremonia de conmemoración de los 81 años de profesionalización y 173 de servicio de la Policía Nacional.

Fue muy importante el respaldo presidencial a las actividades que desarrolla la entidad, porque su accionar está ajustado a las normas y a las leyes, expresó Lenín Moreno en su discurso. Sobre lo ocurrido en Mascarilla, dijo que se busca una solución jurídica y que no se permitirá que “la venganza se imponga sobre la justicia”.

Durante la ceremonia se graduaron 376 nuevos oficiales, entre ellos 65 mujeres. El próximo mes se graduará un total de 2.068 nuevos policías para ser distribuidos en todo el territorio nacional.

Para tener una idea de las acciones policiales en un país como Ecuador, que es utilizado como un puente de la droga que se produce en países vecinos, solo en 2018 la Policía especializada desarticuló 925 grupos delictivos y se incautaron 97 toneladas de drogas, con lo cual se evitó que las sustancias estupefacientes se convirtieran en 58 millones de dosis que se habrían distribuido en las calles. (O)