El abuso sexual y la violencia contra la mujer no se detiene

12 de mayo de 2019 - 00:00

Solo hasta abril de este año la Fiscalía registró 2.947 casos por abuso y violación sexual. En 2018, la cifra fue de 18.698. La sociedad machista en la que vivimos sigue cosificando a la mujer; en ciertos círculos, el hombre cree que la mujer es inferior a él y por eso no tiene derecho a nada. De ahí que se deriven casos de femicidios en el país.

Lo más grave todavía es que hay afectadas que no denuncian a sus agresores. Especialistas consultados sobre el tema indican que en una relación dañina prima el temor de que el agresor no solo la agreda a ella sino también a sus hijos y a su familia. El abuso sexual o la violación no solo se da entre desconocidos o “amigos” sino en el mismo seno del hogar, en la pareja. Los especialistas mencionan que existe una relación de dependencia cuando la mujer agredida desempeña el rol de ama de casa y no tiene ingresos para solventar sus gastos y la de sus hijos.

Allí cabe la excusa de “si lo abandono quién mantiene a mis hijos y a mí”. Aunque también hay un grupo de féminas que después de ser agredidas de manera física, verbal y psicológica, basta una disculpa del agresor y un “te amo”, para perdonarlos, ante la promesa de que “cambiarán”. Incluso llegan a creer que ellas son las culpables y que se merecen el “castigo”.

Psicólogos y sociólogos coinciden en que, generalmente, los agresores repiten un patrón que vieron en su infancia en su hogar. Que se creó un trauma en ellos que nunca fue tratado y que, en su juventud y adultez, lo replican con las mujeres que escogieron como su compañera de vida.

Ante esa vulneración de la mujer, el Gobierno abre el abanico de créditos para que estas se vuelvan emprendedoras, para que generen sus propios recursos y puedan solventar sus gastos. Pero algo primordial es que deben denunciar a su agresor y no seguir en una relación peligrosa en la cual los más afectados son los niños. El Código Orgánico Integral Penal (COIP) sanciona con prisión de 19 a 22 años la violación y de 3 a 5 años el abuso. (I)