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Ecuador/Vie.16/Abr/2021

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Los jóvenes proponen a las ciudades que vivan sin plásticos

Estudiantes, docentes y activistas se manifestaron el viernes 15 de marzo para exigir a las autoridades acciones para luchar contra el cambio climático. Las concentraciones se replicaron en Quito, Guayaquil y en otras 1.800 urbes del mundo.
16 de marzo de 2019 00:00

Jóvenes y madres de familia con sus hijos se aglomeraron la mañana del viernes 15 de marzo en los exteriores del Ministerio del Ambiente (MAE) en Quito. Su objetivo era pedir a ese organismo un informe que evalúe las acciones tomadas en el país para frenar el cambio climático.

El colectivo anhela la eliminación de una variedad de plásticos y la disminución del consumo de artículos suntuarios para evitar la destrucción del planeta.

Esta iniciativa, que también se desarrolló en otras ciudades del país, replica la campaña mundial Friday for future (viernes por el futuro) que moviliza a los ciudadanos en busca de una conciencia ambiental.

La idea original nació en agosto de 2018 cuando la joven sueca de 16 años -Greta Thunberg- decidió sentarse frente al parlamento de su país para comprometer a los políticos a desarrollar acciones que frenen el fenómeno climático mundial.

En Quito, los jóvenes ambientalistas exhortaron a la población a que reduzcan el impacto de la polución en las actividades diarias.

Para la activista Sara Silva, una buena forma de disminuir e incluso erradicar el uso de fundas plásticas es cobrando por su utilización. “Somos muy cómodos y facilistas para transportar las compras, porque nos envuelven todo en plásticos; pero si eso nos cuesta vamos a llevar nuestros bolsos”.

Por su parte, Shady Heredia, integrante del colectivo Movimiento Animalista Nacional del Ecuador (MAN), propuso que se obligue a las empresas a que se hagan cargo de su propia basura.

“El principal acto individual es dejar de consumir cosas que no necesitamos y exigir a los gobiernos acciones concretas para no explotar más los recursos no renovables como el petróleo”.

Un grupo de estos activistas se reunió con Stephanie Ávalos, subsecretaria de cambio climático del MAE, a quien se expuso acciones concretas.

En el país existen opciones energéticas amigables con el ambiente: paneles solares o las fuentes eólicas.

La activista Lía Altamirano expresó que se debe dejar un planeta en buen estado a las futuras generaciones.

La subsecretaria pidió un acuerdo y una relación de confianza mutua para apoyar las acciones del país para mitigar los efectos del cambio climático.

Plantón en Guayaquil

Melany Tumbaco, de 16 años, no come carnes rojas y disminuyó el uso del plástico. Por eso acudió al Municipio de Guayaquil para protestar por la falta de conciencia ambiental en la ciudad.

En el cartel que portó rezaba: “No, no voy a aceptar las cosas que no puedo cambiar. Voy a cambiar las cosas que no puedo aceptar”.

A la manifestación pacífica llegaron 40 personas, a quienes les agradeció el apoyo y les compartió sus presagios. “Cuando tenga 29 años voy a ver inundaciones y sequías por el aumento de los 1,5 grado centígrados de la temperatura global a causa del cambio climático. Pero sé que, si todos tomamos conciencia, podemos evitarlo”.

La estudiante de bachillerato llevó un manifiesto a la Alcaldía. En este expuso su rechazo a las prácticas contaminantes en canteras. Mientras expresaba su punto de vista, un guardia metropolitano se acercó para evitar su manifestación, pero ella se resistió a la medida.

Hace una semana Melany empezó la convocatoria a través de redes sociales. Usó Facebook e Instagram para invitar a sus amigos, padres, docentes e integrantes de grupos ambientalistas como Keiko y Mingas por el Mar para que se sumen al plantón.

Su madre Roxana Torres la apoyó con carteles. “Me sentí orgullosa cuando ella me contó lo que quería”.

Los también adolescentes Manuel Chang y María Guzmán, amigos de clase, la acompañaron. “Ella nos convenció de que dejáramos de utilizar plástico”, compartió Guzmán.

Mientras que Chang contó que compró un sorbete metálico para disminuir el impacto en los océanos. Este tipo de desechos y otros en ocasiones termina en las fosas nasales de tortugas y otras especies del mar.

A él también le preocupa la falta de área de verdes en la ciudad. “Cada vez se crean más urbanizaciones y desaparecen los árboles, que son los pulmones del cantón”.

Asimismo, Gabriela Pilay, quien es ambientalista hace cuatro años, llevó a su hija Isabela de seis al plantón. “Es importante que esta generación también se una a esta lucha y que ellos eduquen a los padres para tener un mejor planeta”. (I)

Guayaquil.- La estudiante Melany Tumbaco (blusa a cuadros) organizó un plantón y llevó una carta a la Alcaldía.Guayaquil.- La estudiante Melany Tumbaco (blusa a cuadros) organizó un plantón y llevó una carta a la Alcaldía. Foto: Karly Torres / El Telégrafo

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