Transportistas retomarán sus actividades normales

- 05 de octubre de 2019 - 00:00
El paro de transportistas empezó desde las 00:00 del jueves 3 de octubre en todo en país tras el anuncio de la eliminación de los subsidios a los combustibles. Esta medida es parte de las decisiones que anunció el presidente Moreno en cadena nacional el martes 1 de octubre de 2019.
Foto: Archivo / El Telégrafo

Los gremios levantaron las paralizaciones luego de solicitar al Presidente de la República la derogatoria del decreto que libera los precios de la gasolina extra y diésel. El Vicepresidente y el Ministro de Transporte indicaron que propondrán una fórmula de cálculo para obtener una tarifa técnica para el transporte urbano y que revisarán costos de los pasajes intra e interprovinciales. Los gremios aclararon que detuvieron sus labores porque no existían garantías de seguridad tanto para los conductores, sus unidades y la ciudadanía. La paralización dejó pérdidas en la industria láctea por $ 280.000 que afectan directamente a la economía campesina.

A las 18:45 de este 4 de octubre de 2019 los transportistas anunciaron el levantamiento del paro tras dos días de manifestaciones en todo el país. Las 11 federaciones, incluido el gremio de taxistas, firmaron una resolución en la que acuerdan retomar sus actividades con normalidad.

Los dirigentes explicaron que enviaron un pedido directo al presidente de la República, Lenín Moreno, para que derogue el Decreto 883 que retira el subsidio de la gasolina extra y diésel. Indicaron que ahora la decisión está en manos del Primer Mandatario, así como las tarifas de los pasajes.

Pablo Lima, gerente de la Cámara de Transporte, dijo que lamentaban los incidentes de vandalismo que se han presentado en estos días y aclaró que no han sido partícipes del caos producido en la capital; al contrario, se han mantenido a la espera de encontrar una solución.

Previamente, al mediodía de este viernes 4 de octubre de 2019, el ministro de Transporte y Obras Públicas, Gabriel Martínez, indicó desde Carondelet que revisaría las tarifas del transporte interprovincial e intraprovincial junto con la Agencia Nacional de Tránsito (ANT).

Martínez y el vicepresidente de la República, Otto Sonnenholzner, adelantaron que sería una “tarifa técnica no sujeta a presiones”.

“Nosotros no queremos perjudicar en absoluto al sector de transportación de pasajeros, lo que deseamos es que se restablezca el equilibrio con una tarifa acorde, que no impacte negativamente a los ciudadanos, que sea algo justo dado el incremento del costo del combustible y que nuevamente podamos regresar a la normalidad en el país”, dijo.

También señaló que se ofrecerá una fórmula de cálculo para fijar el pasaje de transporte urbano, que es potestad de los municipios.

Luis Calvopiña, vocero de la Cámara de Transporte, dijo que el tema del precio del pasaje en Quito sigue latente. Recordó que en otras ciudades se cobra $ 0,35.

La eliminación del subsidio a los combustibles elevará el precio del diésel premium de $ 1,037 a $ 2,07 y gasolina extra de $1,085 a $ 2,30, es decir un aumento aproximado del 20% y 54%, respectivamente.

El analista Galo Verdesoto, docente de la Universidad Internacional del Ecuador, aclaró que los subsidios que el país ha mantenido por 40 años han incidido directamente en la estructura de costos de bienes y servicios.

Sin embargo, cuando este instrumento permite que se beneficien los dos quintiles de más altos ingresos se vuelve ineficiente y regresivo, sin contar con los $ 500 millones que se pierden al año en contrabando por las fronteras.

El catedrático mencionó que los costos se han mantenido artificialmente, ya sea por los subsidios directos a cada unidad de transporte y combustible, o por la desregulación de la operación donde se precariza al conductor, principalmente.

La cuestión que ronda es paliar los efectos económicos y sociales, como el aumento inflacionario en un país más caro que sus vecinos. En urbes vecinas como Bogotá el precio de un pasaje público bordea un dólar y en Lima $ 1,5, mientras que el galón de gasolina está en  $ 2,68 y $ 4,13, respectivamente.

La industria reporta pérdidas de $ 261 millones en ventas

La Cámara de Industrias y Producción (CIP) calcula que la paralización del transporte se traduce en pérdidas diarias de $ 261 millones en las ventas.

Entre los sectores más afectados está el comercio al por mayor y menor y la reparación de vehículos y motocicletas, actividades que sufren un impacto de $ 139,87 millones.

La afectación para las industrias manufactureras asciende a $ 44,35 millones. El presidente de la CIP, Pablo Zambrano, agregó que “las medidas económicas van en el rumbo correcto”.

A su criterio, los subsidios a los combustibles no cumplían su función y en lugar de ello se han beneficiado las mafias que comercializan combustible ilegalmente. “Apoyamos la estabilidad económica y la racionalización de los precios de los combustibles”.

El sector lácteo también reportó pérdidas por alrededor de $ 280.000 por día. Así lo señaló Andrés Borja, directivo de la Asociación de Ganaderos de la Sierra y el Oriente (AGSO), al explicar que la mayor parte de los tanqueros de leche no pudieron llegar a las fincas por el bloqueo de las vías. “Hay una gran afectación al sector, pues la producción es de 500.000 litros diarios, y es lo que se está perdiendo”, afirmó.

Los $ 280.000 diarios representan pérdidas solo para el campesino; no se toma en cuenta a los miles de trabajadores de la industria láctea que no pudieron trabajar desde el jueves 3 de octubre de 2019. Un millón quinientos mil ecuatorianos dependen del sector lechero. (I)

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