Con bandera gigante del "Ídolo" recuerdan a hinchas fallecidos

- 13 de agosto de 2018 - 15:25
Marco Salazar, padre de un muerto y otro herido en el accidente, no pudo viajar a Cuenca por temas legales. De fondo, la bandera gigante de Barcelona que luce de luto en el suburbio de Guayaquil.
Foto: William Orellana/El Telégrafo

Una bandera gigante con el escudo de Barcelona Sporting Club pende de postes de alumbrado público, en la esquina de las calles 22 y Huancavilca, en el surburbio de Guayaquil.

Ese barrio, al que los habitantes llaman "Chamba 22", perdió a tres adolescentes en el accidente de bus ocurrido el domingo 12 de agosto en la vía Cuenca-Molleturo. Otros cinco de sus moradores están heridos, dos de ellos de gravedad.

Jair Laina, de 17 años; Gregorio Salazar, de 15, y Anthony Vélez, de 16, son las identidades de los fallecidos. El primero de estos viajó con su hermano "Wicho", de 22 años, quien animaba a los muchachos del sector a ir a ver al equipo cuando jugaba de local o de visitante. Del estado de "Wicho" poco se conoce y eso aumenta la incertidumbre en el sector.

Gregorio, en cambio, viajó con su hermano Andy, de 14 años. Marco, el progenitor de ambos, no pudo ir a Cuenca tras el accidente pues lleva un dispositivo de vigilancia electrónica en su pierna derecha. Él cuenta que la madre de sus hijos sí viajó y le informó que Andy tiene fracturas múltiples y permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos. "A lo mejor ni sabe que su hermano falleció. Ellos eran muy unidos, querían ir a todos lados pegados", expresó llorando.

Marco comentó que sus vástagos le pidieron permiso para viajar con los chicos del barrio y de otros sectores, pero que él les dijo que no, que era peligroso y que mejor se quedaran en la ciudad. Los chicos le insistieron, pero él se mantuvo en la negativa. Gregorio y Andy decidieron desobedecer y la noche del sábado 11 de agosto se fueron sin el permiso de su padre. "Me dijeron que ya regresaban, pero no volvieron".

Rolando Laina, primo de Jair, contó que el viaje fue organizado con una semana de anticipación. Algunos de los chicos no consiguieron los $ 20 para el pasaje y la entrada al estadio, pero pidieron colaboración en el barrio y completaron. "Ellos no querían faltar a ningún partido. "Goyito", otro muchacho de aquí del barrio, iba por primera vez".

En la barriada los partidos de Barcelona son una fiesta. Sacan televisores, banderas, bombos. Hay postes pintados de amarillo y banderas colgando de las ventanas. Por esta ocasión algunos las sacaron para pegarlas en las puertas corredizas junto a listones negros, en señal de luto.

En el cableado que atraviesa las calles cuelgan zapatos y peluches viejos, algunos pertenecieron a las víctimas del accidente. Los moradores cuentan que era una tradición lanzar alguna pertenencia que los identifique.

Anthony, también llamado "Mou" por su particular corte de cabello, vivía a una cuadra de distancia, pero más pasaba en "Chamba 22". Sus amigos contaron que él nunca tenía dinero para viajar a ver a Barcelona, pero siempre conseguía pidiendo apoyo a sus amigos, hasta prestaba las camisetas.

Enrique Vélez, tío de Anthony, pidió ayuda porque el padre de la víctima es de escasos recursos, cría a sus otros dos hijos solo y uno de ellos tiene capacidades especiales.

A cuatro cuadras de distancia, en las calles 23 y Capitán Nájera vivía otra de las víctimas, la esposa de Andrés Esterilla, quien es primo del jugador de Barcelona Ely Esterilla. En el domicilio no había nadie, pues viajaron a Cuenca tras enterarse del percance. Andrés Esterilla está grave.

Entre los que viajaron también había chicos del cerro de El Carmen y de Durán, que conformaban el grupo "Vagos de la 9", una columna de la barra Sur Oscura. Todavía hay cuerpos que no han sido identificados. (I)

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