OIT busca poner fin a la violencia y al acoso laboral

Desde 2018, en Ecuador se registraron 168 denuncias de hostigamiento, el 61% corresponde a mujeres y el 71% son del sector privado. Quito es donde más casos hay.
26 de junio 00:00

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) adoptó el convenio 190 y una recomendación complementaria para enfrentar la violencia y el acoso en el trabajo.  

La nueva normativa se aprobó en el último día de la reunión número 108 de la Conferencia Internacional del Trabajo, realizada en Ginebra, del 10 al 21 de junio. El Convenio se aprobó con 439 votos a favor, 7 en contra y 30 abstenciones.

De este modo, la OIT reconoce que la violencia y el acoso en el trabajo son comportamientos que causan o son susceptibles de causar un daño físico, psicológico, sexual o económico. Además incluye la violencia y el acoso por razón de género.

Con el Convenio 190 se busca proteger a los trabajadores de cualquier sector: público o privado, de la economía tanto formal como informal, en zonas urbanas o rurales.

A criterio de Edmundo Vaca, profesor universitario, este convenio es un avance en la legislación nacional.

En Ecuador -explica-, en la Ley Reformatoria al Código del Trabajo está establecido el acoso, mas no la violencia en el trabajo. Asimismo, se sanciona el acoso laboral a las trabajadoras en la Ley Orgánica de Erradicación de Violencia contra la Mujer.

Vaca explica que el acoso no solo tiene fines sexuales sino que también busca causar humillación y afectar la dignidad del trabajador. Y la violencia es cualquier rasgo que cause perjuicio físico, psicológico, sexual y económico del trabajador. Además, el acoso puede darse entre compañeros, desde un superior a un subalterno o viceversa.  

Andrés Madero, ministro del Trabajo (e), participó en la Conferencia y ratificó el compromiso de Ecuador a esta iniciativa. “Únicamente lograremos un desarrollo sostenible si respetamos la dignidad humana y garantizamos una estructura que promueva la justicia social”, dijo Madero.

De acuerdo con el Ministerio del Trabajo, desde el 2018 hasta junio del 2019 se registraron 168 denuncias de acoso laboral, de las cuales 78 pertenecen al año 2018 y 90 al año 2019.

De este total de denuncias, el 61% (102) corresponde a mujeres y el 71% (120) se realizaron en el sector privado. Quito es la ciudad donde más se registran denuncias de acoso laboral.

Según Caroline Kende-Robb, secretaria General de CARE Internacional, en Camboya, por ejemplo, 1 de cada 3 trabajadoras de la fábrica de ropa femenina dice haber experimentado acoso sexual en el lugar de trabajo en los últimos 12 meses.

Las trabajadoras remuneradas del hogar aplauden este convenio, pues las protege de los actos violentos de las que suelen ser víctimas en las casas que laboran.  

Según Lenny Quiroz, secretaria general de la Unión Nacional de Trabajadoras del Hogar, ocho de cada diez de estas mujeres han vivido algún tipo de violencia y acoso en estas viviendas. “Es difícil visualizar qué pasa puertas adentro. Incluso para los inspectores del trabajo se les complica ingresar a un domicilio para verificar alguna denuncia”, comentó Quiroz.

Alexandra Moncada, directora de Care Ecuador, explica que en el país existen alrededor de 221.000 mujeres que trabajan en casas. De ellas, cerca del 80% ha sufrido algún tipo de violencia física, sexual y verbal.

Para Moncada, este convenio es un tratado histórico global que mejora las condiciones de millones de trabajadores en el mundo. “Hay un compromiso de quienes conforman la OIT para erradicar la violencia y el acoso en el mundo del trabajo”, dice Moncada.

Para que Ecuador aplique el Convenio, este debe ser ratificado por la Asamblea Nacional. Si lo hace, el país debe emitir un informe cada cierto tiempo sobre cómo atiende estas demandas. (I)