Los ingresos del Estado se reducen en $ 7.036 millones por covid-19

La venta de petróleo tiene una baja de $ 2.577 millones. Mientras que los pagos de tributos disminuyeron en $ 1.862 millones. El Gobierno prevé que las monetizaciones planeadas para este año posiblemente no se darán.
16 de abril de 2020 00:00

Ecuador sufrirá una caída de $ 7.036 millones en sus ingresos debido a la emergencia sanitaria. El déficit fiscal aumentará en $ 5.200 millones frente al programado a inicios de año, es decir que resultaría en $ 8.653 millones.

Richard Martínez, ministro de Economía y Finanzas. compareció ayer, miércoles, ante el pleno de la Asamblea Nacional y describió la situación fiscal del país.

El Presupuesto General del Estado establecía un déficit de $ 3.400 millones, aproximadamente, resultante de la diferencia entre ingresos calculados por $ 22.500 millones y gastos calculados en$ 25.900 millones.

Los ingresos inicialmente empezaron a disminuir por la caída del precio del petróleo equivalente a una reducción de $ 2.577 millones. A esto se suman otros impactos de la emergencia sanitaria en la recaudación tributaria por $ 1.862 millones y otros ingresos en $ 2.507. Estos últimos incluyen la caída de las monetizaciones de activos.

Pero los gastos también se han reducido en $ 1.700 millones. Entre los rubros que se consideran como ahorros consta el no pago de los intereses de la deuda de los bonos 2020 por $ 1.350 millones.

Martínez explicó que el Estado pagó $ 326 millones del capital de esta deuda para que no se cierren las puertas del financiamiento externo. De no hacerlo, el país entraba en un default.

El ministro informó que entre los tenedores de los bonos constan firmas como Alliance, Nordea, Ashmore Group, entre otros.

Las consecuencias de un default son graves, explicó el funcionario, como congelamiento de cuentas en el exterior y de activos del Estado.

Los efectos también serían para el sector privado. Se podrían dar restricciones en las cartas de crédito de los exportadores y en el financiamiento externo a través del sistema financiero privado o directamente a las empresas.

Martínez recordó que esta deuda la heredó del Gobierno anterior. Y ante las múltiples críticas de legisladores por hacer este pago del capital, cuestionó a los asambleístas de la Revolucion Ciudadana y a quienes ejercían funciones durante la anterior administración por no haberse pronunciado en 2016, cuando se pagaron $ 6.000 millones en deuda, se incrementó el IVA o se impusieron salvaguardias.

“Estas personas se olvidan del daño que le hicieron al país, porque la ausencia de reservas o de fonditos que se criticaban, eso es lo que les sirve a Chile, Colombia y Perú para salir de la crisis”.

Y agregó: “Este Gobierno no es en el que un ministro de Finanzas se reunió en un hotel para negociar un posible default (…)”.

El no pago de los intereses no sería suficiente para enfrentar la situación económica del país. De ahí que se está renegociando la deuda.

Ecuador ya hizo una propuesta inicial de diferir los intereses de los bonos con vencimientos entre 2022 y 2030 hasta agosto de este año.   Hasta el próximo viernes los tenedores de los bonos deberán pronunciarse sobre este tema. Eso permitirá un alivio fiscal de $ 811 millones.

De ser favorable la respuesta, en los siguientes meses Ecuador debe presentar un plan integral de reperfilamiento de la deuda. “Esta es una estrategia de largo plazo”, dijo Martínez.

Por otra parte, mencionó que actualmente hay una brecha de financiamiento de $ 3.800 millones, y  el plan diseñado por el Gobierno para enfrentar la emergencia demanda al menos $ 4.000 millones más. Es decir que la brecha de financiamiento supera los $ 7.000.

De ahí que el Gobierno trabaja para conseguir la mayor cantidad de financiamiento externo, pues la economía nacional tiene una baja capacidad para cubrir estos montos.

Para Augusto de la Torre, director del Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad de las Américas, aunque la situación es dramática, Ecuador debe proceder con seriedad, y es lo que el Gobierno trata de hacer.

“Al Ejecutivo le conviene tener la cara limpia. Pese a que no puede pagar, lo está haciendo de manera transparente usando los caminos que tiene para evitar desprestigiar más al país. Este es el camino más responsable a la luz de las difíciles situaciones que vivimos”.

Recordó que el no pago de la deuda que hizo el Gobierno anterior en 2008 fue muy dañino para el país, considerando que se tenía la capacidad de hacerlo. Esto le causó un desprestigio enorme. (I)

Un default ahondaría la crisis económica
Ashmore Group, firma británica administradora de fondos, realizó una publicación el 9 de abril acerca de la decisión de Ecuador de pagar el capital de los Bonos 2020 y de la solicitud del Gobierno para el diferimiento de intereses de los bonos con vencimiento entre 2022 y 2030.

El autor, Jan Dehn, explica que el país enfrenta un triple shock por los bajos precios del petróleo, el coronavirus y pérdida de acceso a los mercados financieros.

“El actual Gobierno ecuatoriano ahora se encuentra en la difícil situación de no tener suficientes recursos para pagar la deuda y cuidar la salud de los ecuatorianos”.

Por ello, Dehn indica que si los inversores aceptan la renegociación, la validez de los bonos continuará en el mercado y esto ayudará al país a superar la crisis humanitaria. 

Dehn resalta que este tipo de negociación no se puede concretar con todos los países, pero con Ecuador sería posible “porque el Gobierno actual ha demostrado una fuerte disposición a pagar” y asegura que “eso es un ingrediente clave para un acuerdo”.

La publicación reconoce el dilema entre pagar la deuda o destinar esos recursos al sector salud.

Sin embargo, destaca que un incumplimiento unilateral hundiría a la economía en una crisis económica aún más profunda. Eso estaría acompañado de un pánico bancario y desequilibrios

en la dolarización, régimen venerado por todos los sectores de la sociedad. (I) 

Ampliación de plazos para los impuestos
El Servicio de Rentas Internas (SRI) emitió una resolución el martes con la que se amplían los plazos para la presentación de la declaración del Impuesto al Valor Agregado (IVA) de marzo de 2020, a ser presentado este mes. Los sujetos pasivos deben considerar el noveno dígito del RUC y realizar la declaración según este calendario: 1 (20 de abril), 2 (21 de abril), 3 y 4 (22 de abril), 5 (23 de abril), 6 (24 de abril), 7 (27 de abril), 8 (28 de abril), 9 (29 de abril, y 0 (30 de abril).

Además, el SRI hace un cambio a la resolución Nº NAC-DGERCGC20-25 del 1 de abril de 2020 respecto a los plazos de la presentación de la declaración de Impuesto a la Renta de sociedades del ejercicio fiscal 2019, por el siguiente calendario: 1 y 2 (16 de abril), 3 y 4 (17 de abril), 5 y 6 (21 de abril), 7 (23 de abril) 8 y 9 (29 de abril), y 0 (30 de abril). Esto no aplica a instituciones sin fines de lucro e instituciones del Estado. (I)

El pago de los maestros será priorizado
EL ministro de Economía y Finanzas, Richard Martinez, informó que se priorizará el pago a maestros. El anunció lo realizó en su comparecencia ante la Asamblea Nacional, ayer, miércoles 15 de abril, en el marco de crisis económica y laboral por el covid-19.

Martínez reconoció que han tenido una complicación de estrechez de liquidez, pero hoy espera cancelar los salarios de los maestros que aún están pendientes.

El ministró explicó que se priorizó al sector de la salud y se destinó un monto de $ 309 millones. Para el pago de los proveedores pequeños se utilizaron $ 50 millones; a Solca se cancelaron $ 23 millones; a las clínicas de diálisis, $ 14,8 millones;y a la Junta de Beneficencia de Guayaquil, $ 4,9 millones.

Se espera cancelar al resto de los servidores públicos a medida que se perciban ingresos por impuestos, exportaciones petroleras y financiamiento internacional. (I)

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