Entrevista

"Importación de cocinas chinas no afectará a empresas"

- 03 de diciembre de 2015 - 00:00
Pablo Zambrano, gerente nacional del Programa de Cocción Eficiente. Foto: Miguel Castro/El Telégrafo

Entrevista

La meta que se ha planteado el Gobierno es reemplazar cerca de 3,5 millones de cocinas a gas por las de inducción. Para ello se proyecta terminar este año con 300 mil de estos aparatos ya instalados y en 2016 llegar al millón.

El gerente nacional del Programa de Cocción Eficiente, entidad adscrita a la Presidencia de la República, Pablo Zambrano, en entrevista con EL TELÉGRAFO, ofrece detalles del proyecto y de la acogida que tiene.

El PCE es uno de las iniciativas prioritarias de 2016. Es así que en el Plan Anual de Inversiones (PAI) del próximo año, el Estado le asignará $ 171 millones que serán ejecutados por el Ministerio de Electricidad y Energía Renovable (MEER).   

¿Cómo avanza el proyecto de sustitución de cocinas a gas por las de inducción?

Desde junio de 2014, fecha que inició el Programa de Cocción Eficiente, hasta el 31 de octubre de este año, se vendieron más de 228.000 cocinas, de las cuales el mercado objetivo son 3’500.000. Por otra parte, el Gobierno ha importado desde China 130.000 cocinas eléctricas y esperamos que hasta el próximo año lleguen 500.000.

La comercialización de estas cocinas empezó el 16 de noviembre de este año a través de las empresas eléctricas del país. En el caso de Guayaquil están a la venta en la agencia de La Garzota y San Eduardo. Se han vendido, de acuerdo al corte del martes (24 de noviembre), 450 encimeras y más de 600 cocinas con horno reservadas en el país. Las cocinas con horno que llegaron al país están por salir de las bodegas de Correos del Ecuador luego de pasar la revisión técnica. Se receptaron 12.000 inscripciones.

DATOS

Los electrodomésticos tienen 6 años de garantía por defectos de fábrica. En lo que resta del año se procederá con una garantía de cambio uno a uno.

En caso de desperfecto, si la falla no puede ser resuelta en ese momento, se procede a reemplazar la cocina defectuosa por una nueva inmediatamente. Desde el próximo año las marcas fabricantes de las cocinas importadas (Haier y Midea) tendrán servicio técnico directo.

Antes de los canjes, las empresas eléctricas, el MEER y el Ministerio de Inclusión Económica y Social, evalúan 2 aspectos: la vivienda y el medidor eléctrico.

Los usuarios de cocinas de inducción pueden consumir hasta 80 kilovatios hora (kW/h) de forma gratuita hasta 2018, cuando se tendrá que cancelar $ 0,04 el kW/h.
¿Las cocinas chinas son solo para los beneficiarios del bono de desarrollo humano (BDH)?

Sí, existen dos canales de comercialización del proyecto, uno son los beneficiarios del BDH, para ellos existe un sistema de canje. Ellos pueden entregar su cocina con horno, encimera a gas, y ser canjeada por una cocina o encimera de inducción más un juego de ollas sin ningún costo. La condición es que entregue la cocina y el tanque de gas para que pueda recibir el artefacto.

El resto de cocinas será comercializado a todos los ciudadanos, sin excepción, la encimera al precio de $ 200 con un set de 7 piezas (3 ollas, 3 tapas y un sartén) y las cocinas con horno a $ 300 y también con un set de ollas.

¿Cuántos beneficiarios del BDH obtendrían los artefactos?

Estimamos de acuerdo a la cantidad de beneficiarios que se  inscribieron hasta la fecha y están dispuestos a hacer el canje, más o menos el 15% (75.000). El 85% (425.000) será para la comercialización.

¿Qué empresas exportaron las cocinas chinas?

Son 2 marcas, las más importantes de China, Midea y Haier. Por ejemplo, Midea está dentro de las 500 empresas más importantes del mundo, mientras que Haier es la número uno en  fabricación de electrodomésticos, tienen premios por diseños e infraestructura, son marcas de gran calidad. Las 500.000 cocinas chinas le cuestan al Gobierno alrededor de $ 120 millones, de un crédito aprobado con el Eximbank de más de $ 250 millones.

La importación de cocinas chinas afecta la producción nacional...

El mercado objetivo son 3’500.000 cocinas, si se traen 500.000 sería el 15%. Las 130.000 que hay van a impactar el 3% en el mercado objetivo. Por otro lado, las casas comerciales, que son los principales canales de comercialización, venden el 90%  de las cocinas a través de la modalidad puerta a puerta. Qué significa esto, que sus canales o las personas que venden puerta a puerta van a las casas de los ciudadanos y le generan una necesidad de compra. Venden el producto, lo enseñan, muestran, dan facilidades de pago, financiamiento, entonces el cliente lo adquiere. Solo el 10% compra las cocinas de inducción en las tiendas comerciales. ¿Qué quiero decir con esto? Cuando nosotros entreguemos las cocinas del Gobierno a las casas comerciales las cadenas no van a cambiar sus productos de venta puerta a puerta, porque son productos que les generan mayor  margen, tienen mayor precio. Obviamente las cocinas que se importan son más económicas y tienen menores márgenes. Ni siquiera tendrán un impacto porque les generará mayores ingresos o mayor cantidad de tráfico de clientes a las casas comerciales.

¿Piensan importar más cocinas?

Podría ser si es que la producción nacional no alcanza a suplir a las 3,5 millones de personas que estimamos en algún momento se puede tomar la decisión de incrementar la compra del Gobierno, pero eso es un tema que todavía es una utopía, no lo sabemos.

¿De las más de 228.000 cocinas que se han vendido, cuántas son de producción nacional?

El 85% de las ventas es de producción nacional y el 15% de importadas.

¿En qué provincias hay mayor demanda?

Pichincha, Guayas, Manabí, Tungurahua e Imbabura, donde hay mayor cobertura de energía eléctrica. En el caso de Guayas, alrededor de 48.000 usuarios usan las cocinas de inducción y cerca de 49.000 ya tienen el subsidio de 80 kilovatios/hora. En el país 281.000 familias ya reciben el subsidio de 80 kilovatios hora al mes y otros 20 kWh gratuitos si cambian su calefón por una ducha eléctrica.

La proyección este año es llegar a cerca de 300.000 cocinas y en 2016 al millón de cocinas vendidas. En 2018 esperamos terminar el canje de los 3’500.000 artefactos. Esto no es una obligación, la gente no debe considerar como tal, el objetivo es que se deje de usar una energía que es más costosa y representa para el país un gran subsidio.  

¿El programa ha sido exitoso?

Hasta el momento hemos dado el primer paso, aún falta mucho por recorrer. Todavía hay muchas cosas por hacer, sobre todo en la parte eléctrica. En el Oriente es más grave el tema, la capacidad de ingresar con energía de 220 a los poblados es más difícil.

En estos lugares se mantendrá el subsidio del gas porque obviamente no se puede llegar con energía de ese voltaje. En el resto de ciudades principales no cambiar a cocinas de inducción es realmente una locura. En el país se han hecho grandes inversiones en hidroeléctricas, somos privilegiados con grandes caudales. Si los 3,5 millones de usuarios de cocinas que hay en el país cambian y usan de inducción el consumo estimado es de un gigawatts, solo la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair genera 1,5 gigawatts. En total los 8 proyectos hidroeléctricos generan 2,7 gigawatts.

Realmente estamos cubiertos con energía, hay que hacer cambios en infraestructura en ciudades, provincias, barrios, porque obviamente los medidores ni los transformadores tienen capacidad y hay que hacerlo. Pero es un proceso que se debe hacer bajo demanda, la gente va cambiando y también la infraestructura. (I)

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