Gustavo Rojas-Matute: "Cada bolívar que recibe un venezolano se deprecia en segundos"

Durante el boom de commodities, gobiernos como el de Correa, vendieron sus modelos como un éxito.
04 de febrero de 2021 00:00

Gustavo Rojas-Matute, economista, habla sobre la situación en Venezuela desde su visión.  

Ecuador y Venezuela son países petroleros cuyas economías dependen en gran medida del mercado internacional del crudo. Pero desde 2013, cuando Nicolás Maduro asumió el poder, el PIB venezolano ha venido cayendo de manera sostenida. ¿Por qué Venezuela se desplomó y Ecuador no?

La producción petrolera venezolana se desplomó porque el chavismo desarrolló un modelo en cual exprimían todos los ingresos petroleros, descuidando la inversión y mantenimiento, así como el capital humano. Desde 2002, el chavismo comenzó a perseguir a los trabajadores petroleros mas calificados. Con el boom petrolero entre 2004-2008, Chávez comenzó un proceso de nacionalización de empresas como la industria eléctrica y telefónica, al igual que Cemex y el Banco Santander, entre otras. Estas empresas se hicieron ineficientes, pero eran subsidiadas por el ingreso petrolero. Cuando cayeron los precios del petróleo, la industria se quedó sin recursos para subsidiar a estas empresas y para mantener la producción. 

¿Qué ventajas de la dolarización le hubieran podido servir a Venezuela para protegerla de las políticas de Nicolás Maduro? 

La dolarización hubiese servido como camisa de fuerza para evitar cambios en las leyes del Banco Central que han permitido que este organismo financie el déficit fiscal y que ha producido la hiperinflación. La dolarización es un tipo de cambio extremo que presenta pros y contras para los países. Entre los contras está que el tipo de cambio fijo no refleja la diferencia de precios internos y externos. Pero en países con debilidad institucional donde las reglas del juego cambian a merced del gobierno de turno, sirve para atar las manos. Este es el lamentable caso de nuestros países. Obviamente, lo ideal es que los países alcancen fortaleza institucional, con bancos centrales independientes, pero este no parece ser el caso de nuestros países. 

Ecuador ha tenido una inflación muy baja en estas dos décadas. En Venezuela en cambio llevan varios años en el podio mundial de los precios altos. Descríbanos cómo es vivir en Venezuela. ¿Cuánto se gana y para qué alcanza el sueldo? ¿Hay trabajo? ¿Se puede emprender? ¿Cómo funcionan los servicios básicos? 

Los sueldos son muy bajos. Según la encuesta ENCOVI (encuesta de condiciones de vida) de la UCAB, 96% de los venezolanos gana menos de 2 dólares diarios. Muchas personas deciden emprender, más como una forma de sobrevivir y recibir ingresos en dólares, porque la mayoría de los salarios formales siguen siendo en bolívares. Los servicios básicos funcionan muy precariamente. Hay muchas zonas del país que pasan días sin servicio eléctrico. Recibir agua es un lujo. El internet es de los mas lentos del mundo. 

Explíquenos de manera tangible qué es vivir en hiperinflación.

Significa que cada hora que pasa suben los precios en bolívares. Cada bolívar que recibe un venezolano se deprecia en segundos, por eso necesita gastarlo inmediatamente, lo cual también alimenta la velocidad de la inflación. Incluso los precios suben tan rápido que el tipo de cambio se rezaga haciendo que le país se encarezca en dólares también. 

En Venezuela se gana en bolívares, pero existe una dolarización de facto. ¿Cómo ve el panorama para este 2021 en su país? ¿Qué hace falta para superar la hiperinflación y la recesión?

Se necesita un cambio político. Un nuevo gobierno, con nuevas instituciones y plan económico creíble en el corto y largo plazo. 

En Ecuador el candidato del correísmo habla de dinero electrónico. ¿Sirvió de algo el Petro, la divisa electrónica de Venezuela? ¿Genera un impacto positivo en la economía o es algo relativamente ficticio? 

Es totalmente ficticio y su valor se ha devaluado con el tiempo. El valor de la moneda depende de la credibilidad de quien la emite. 

Ecuador tiene poco flujo en la caja fiscal y si el correísmo cumple sus ofertas de campaña tendría que desembolsar miles de millones de dólares en el primer año. Se sabe también que el candidato Arauz ha sido muy crítico de la dolarización. ¿Ve usted una relación entre lo uno y lo otro como un posible escenario desdolarizador para empezar a emitir dinero en otra moneda local?

En un escenario donde los precios del petróleo se mantengan relativamente estables, las fuentes de financiamiento del Ecuador se resumen a endeudamiento e impuestos. Con base a ese escenario es que debería mantenerse una regla fiscal. Los gobiernos populistas siempre estarán tentados a financiarse con el Banco Central, pero la dolarización funciona aquí como una camisa de fuerza. Desdolarizar sería bastante impopular. 

El expresidente Correa ha ponderado insistentemente, al igual que Arauz, el modelo venezolano. ¿Tiene sentido que un economista alabe lo que está ocurriendo en Venezuela? 

No. Por supuesto que no. Durante el boom de commodities varios gobiernos populistas como Chávez en Venezuela, Lula Da Silva en Brasil, los Kirchner en Argentina, Morales en Bolivia y Correa en Ecuador, disfrutaron de altos ingresos internacionales, vendiéndolos como un éxito de sus modelos. Pero hay evidencia empírica de trabajos académicos sobre Venezuela y Bolivia que demuestran claramente que, incluso en el mejor momento del boom, el desempeño económico fue bastante mediocre. Ni hablar de las consecuencias de sus gestiones cuando se acabó el boom. 


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