Seis preguntas para entender la dolarización

- 09 de enero de 2020 - 00:00
Foto: Archivo /et

¿Por qué se implementó la dolarización en Ecuador?

La crisis económica que vivía el país hasta 1999 llevó al Gobierno a optar por la dolarización como sistema monetario nacional.
Las principales variables económicas del país estaban deterioradas por la caída del precio del petróleo y el fenómeno de El Niño.

El libro La Dolarización en Ecuador, del Banco Central del Ecuador (BCE), explica que esos hechos revelaron las debilidades del sistema financiero y ahondaron el déficit fiscal.

Los altos niveles inflacionarios y la pérdida de valor del sucre causaron que desde la década de los 80 los ciudadanos empezaran a ahorrar en dólares. Incluso algunos precios se fijaban en la moneda estadounidense. Las instituciones financieras decidieron trasladar el elevado riesgo cambiario a sus prestatarios, recoge la publicación del BCE.

Por su parte, los deudores, al no haber evaluado correctamente el riesgo de sus obligaciones asumidas en dólares, tampoco pudieron cumplir con sus pagos, lo que afectó al sistema financiero al incrementarse la cartera vencida.

“Los ecuatorianos se daban cuenta de que si ahorraban en sucres perdían”, explica Marco Naranjo, quien fue asesor del gerente general del BCE y del presidente del directorio de la institución en esa época.

Es así que “el expresidente Jamil Mahuad oficializó algo que los ecuatorianos ya habían decidido de manera racional”, afirma el ahora catedrático de la Universidad Politécnica Nacional del Ecuador.

¿Cuáles son los beneficios que trajo la dolarización?

Estabilidad es la definición que analistas, políticos y ciudadanos dan a la dolarización. Gracias a la adopción del dólar se controló el alza disparada de precios que sufría la economía. Por ejemplo, un pan bagette que costaba 6,50 sucres en 1980 pasó a 5.000 sucres en 1999. “Antes se tenía miedo de las devaluaciones”, recuerda Naranjo.

Entre 1982 y 1999 el sucre se devaluó de manera acumulada en 73.000% y la inflación acumulada fue del 44.000%. La catedrática de la Universidad Católica del Ecuador, María Herrera, añade que la medida de la dolarización no hizo crecer la economía, pero permitió estabilizar las condiciones básicas para su funcionamiento. Además, “se suprimió la especulación y el mercado informal del dinero”.

Con la estabilización de los precios, la clase media pudo acceder a productos y servicios que eran inalcanzables. El parque automotor empezó a expandirse gracias a que aumentó la capacidad adquisitiva de la población, así como los viajes al exterior, explica la académica.

También fue posible para la banca otorgar créditos a 25 años plazo con tasas de interés de un dígito como lo hacen entidades como el Banco del Instituto de Seguridad Social (Biess) hasta la actualidad. Naranjo agrega que se terminó con la conducta rentista de los ciudadanos que priorizaban invertir en pólizas de acumulación en dólares; cuando con la dolarización había que apostarle a la producción para su rendimiento.

¿Existen desventajas de este sistema?

Encuestas de percepción ciudadana generalmente muestran que la dolarización tiene altos índices de aprobación con niveles sobre el 85%. Por esta razón, encontrar respuestas a esta pregunta es complejo.

Marco Naranjo observa como única desventaja el tiempo que se dejó pasar para tomar la decisión de dolarizar el país hasta llegar a un tipo de cambio muy alto como fue el de 25.000 sucres por un dolar. A su criterio, si la política se hubiera implementado año antes, “el sufrimiento de la gente hubiera sido menor”, asegura. Una persona que tenía 100 millones de sucres en su cuenta de ahorros vio caer esa cantidad a $ 1.000", ilustra.

La publicación del BCE cita dos problemas. El primero se refiere a la demora en la convergencia de la inflación a niveles internos. Y el segundo a que las tasas de interés domésticas están sobre las tasas internacionales, por ello es importante impulsar el ingreso de la banca internacional.

Algunos sectores productivos reclaman que la dolarización eleva los costos de producción en el país y de la mano de obra. Sin embargo, María Herrera apunta que la solución a ese obstáculo no está en el sistema monetario, sino en mejorar los procesos productivos para abaratar los costos y mejorar los estándares de calidad de la producción.

¿Se ha puesto alguna vez en riesgo la dolarización? 

Las reservas internacionales son “la sangre que recorre la economía”, ha sostenido varias veces la actual gerente del BCE, Verónica Artola.

Estas son indispensables para mantener la dolarización y la liquidez en el país. Problemas en las reservas pueden causar incumplimiento de las obligaciones del Estado. Bajo la gestión del expresidente Rafael Correa se reformó el Código Orgánico y Monetario.

Entre 2008 y 2016 se eliminó la regla de los cuatro sistemas del balance del BCE, que garantizaba la cobertura de los fondos de las entidades de intermediación financiera, sociedades financieras, Sector Público no Financiero y de otras cuentas del BCE.

También se eliminaron el directorio de la entidad, las reglas de gasto y los Fondos de Ahorro. Estas reformas pusieron en riesgo la dolarización, aseguró Artola este miércoles en un foro. El gobierno anterior actuó así para enfrentar el déficit en la balanza de pagos; optó por tomar el dinero de las reservas para cubrir necesidades de financiamiento, muchas veces a cambio de acciones no líquidas de otras entidades públicas.

La economista Herrera indica que el BCE debe contar con un fondo de libre disponibilidad para garantizar liquidez en épocas de bajo crecimiento o emergencias. Además indicó que el excesivo gasto público y la deuda con altas tasas de interés y plazos cortos ponen en riesgo la dolarización porque implica la salida de divisas.

¿Se necesitan reformas para garantizar su sostenibilidad?

En 2019 el Ejecutivo presentó reformas clave para fortalecer la dolarización. Estas eran parte del proyecto de Ley de Crecimiento Económico que fue archivado por la Asamblea Nacional. Ahora se prepara un nuevo envío que acoja las recomendaciones que se hicieron en ese momento.

La principal tiene que ver con la autonomía del Banco Central del Ecuador. Se anhela que sea una entidad independiente para tomar decisiones en política monetaria y cambiaria.

Además, el proyecto planteaba que el Central contara con un directorio con miembros nombrados por el Presidente. Este fue uno de los puntos más criticados por asambleístas y analistas, pues ponía en duda su verdadera independencia. Las autoridades proponentes se mostraron abiertas a cambiar el método de selección de los miembros.

La reforma al Código Orgánico Monetario y Financiero también pretende blindar la dolarización con la recapitalización progresiva del BCE, sobre todo de sus utilidades. Además se establece la prohibición de que el BCE preste dinero directamente al Estado o a la banca pública, es decir el BCE no cumplirá una función de prestamista como se hizo en la administración anterior.

Está previsto que estas reformas lleguen nuevamente a la Asamblea en los próximos meses, pues también son importantes dentro del acuerdo del Ecuador con el Fondo Monetario Internacional.

¿Qué medidas extra se deben tomar para fortalecerla?

Entre los aspectos más importantes para la sostenibilidad del sistema dolarizado está el equilibro de la balanza comercial, es decir que el país perciba más divisas que las que salen.

Es por eso que los economistas consultados coinciden en que el país debe contar con una política más fuerte para posicionar las exportaciones en el mercado nacional. No solo los productos tradicionales requieren un impulso sino aquellos con valor agregado.

El profesor Naranjo lo dice claramente: si en lugar de exportar cacao se exportara chocolates obtendríamos diez veces más ingresos en dólares. Por cada dólar que Suiza compra en cacao se obtendrían $ 25 por chocolates.

Por su parte, María Herrera es partidaria de promover el consumo de productos nacionales para reducir la compra de bienes importados que se traduce en salida de dinero al exterior.

Para ello considera que las empresas deben invertir en nuevos procesos que mejoren la productividad y la calidad de los productos hechos en el país.

Naranjo también sugiere que el dinero que el Estado se ahorre una vez que ejecute la focalización de subsidios, sirva para reactivar la inversión pública.

Otra expectativa es que se incentiva la llegada de la banca extranjera para generar más competencia en el otorgamiento de créditos. (I)

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