ENTREVISTA

Daniel Adler: “Las crisis son una oportunidad de resurgir con mucha más potencia”

- 18 de septiembre de 2020 - 12:55
Archivo / ET

El experto en finanzas menciona que lo más importante que tiene una persona es su cerebro y la capacidad crear y planificar.

Reactivar la economía de un hogar, de un emprendimiento, una empresa y un Gobierno sin duda es una tarea compleja en medio de una pandemia global, con despidos masivos en todo el mundo, cierre de empresas y crisis económicas y sanitarias.
Sin embargo, la reinvención e innovación han permitido que nuevos emprendimientos y negocios salgan a flote y se posicionen en los mercados.

Para clarificar el tema de las finanzas a nivel micro y macro, Daniel Adler, presidente de Provalores, una multinacional enfocada en financiar proyectos y clientes, habla sobre este tema.

¿Cómo reactivar la economía local, en este caso de Ecuador, de los países de la región y el mundo?

La única forma de salir adelante luego de esta crisis mundial es creando y generando nuevos emprendedores y nuevos empresarios. El cambio tiene que venir desde adentro; estoy convencido que no hay una estrategia o rubro determinado sino trabajar sobre el activo más importante que tiene cada nación que es el cerebro de sus ciudadanos y así poder generar más empleo de calidad, porque realmente el que genera la riqueza y genera empleo de calidad es el empresario.

Hay muchas empresas y profesionales que se han reinventado con ideas innovadoras, pero se necesita de un capital, por ejemplo, para un emprendimiento, ¿qué se hace en este caso?

Las personas y empresas que se han reinventado seguramente entendieron que una empresa es como una bicicleta, si no está en movimiento se cae. Hay personas que aún no han encontrado el foco o no se han dado cuenta que hacer foco es trabajar en la optimización del tiempo, es decir, hay que enfocarse en lo que exclusivamente le da capital de trabajo, lo que le da un nuevo enfoque a su visión de negocios, y en ese sentido el tiempo se hace no se busca.

Es importante destacar que el emprendedor tiene que tener un compromiso, ahora más que nunca, con su educación, identificarse con la disciplina, la perseverancia y con la pasión en lo que hace, especialmente en estos momentos post pandemia que pueden llegar a ser más turbulentos, pero no más duros.

En el caso de la persona que quiere emprender, que sabe a qué nicho va a dirigir su emprendimiento, pero no tiene capital, ¿cuál sería la solución?

En la educación financiera, el capital, por más que parezca paradójico, es lo menos importante. Lo más importante es si tienes un plan, que esté escrito y se lo trabaja con perseverancia, hay que ponerle fecha, tiempo de vida. Cómo se va a llamar ese emprendimiento, saber que se va a trabajar no para vender un producto, un servicio, sino por nuestra marca; si nos eligen por ser un producto o un servicio, no por ser el más barato, eso no está bien.

Si tuviéramos una inversión inicial muy grande podríamos dar el salto, pero también podríamos equivocarnos. Por eso es importante en estos tiempo tan turbulentos y cambiantes, saber exactamente a dónde queremos ir, tener la visión fija y para eso no hace falta dinero, para eso hace falta ingenio.

Hay que determinar bien por qué canales se va a comercializar, qué es lo que el mercado quiere hoy día, qué posibilidades de crecimiento existen. Hay muchos negocios que quebraron, pero hay muchos que se van a fortalecer con el tiempo, por eso, aunque parezca paradójico, tal vez lo menos importante hoy en día no es el capital, sino la valentía y la astucia para llevar a cabo ese emprendimiento.

¿Qué hace una persona desempleada, sin ingresos, para comparar los materiales, los insumos que necesita para poner su emprendimiento, si el capital no es importante?

Hay 2 opciones: una es deprimirse, autoconvencerse de que no puede, de que sin dinero no va a poder y por ende no lo va a hacer, esa es una opción, que es válida. Y la otra opción es el ingenio. A mí personalmente me tocó, cuando era un jovencito, estar en una situación de no tener un solo centavo y tener que adquirir mercadería, no era ni pandemia, ni crisis ni nada, simplemente yo no tenía dinero.

Sabía que dinero no iba a tener, pero necesitaba mercadería para comercializar, en ese momento eran carteras de cuero, de Argentina, y tuve que hacer un esquema, un contrato firmado para distribuir en una zona determinada (…) Al principio no me compraba ni mi madre, pero fui sumando contactos, relaciones, me fueron recomendando e hice una gran cadena de venta.

Realmente creo que la situación fue muy grave y cambió mucho la mentalidad de toda la gente. Más del 50% va a estar en línea de pobreza, por eso es imperativo buscar nuevas estrategias y condiciones para salir adelante. Hay que aceptar la realidad y pensar que tengo lo más importante que es mi cerebro y la capacidad de hacer negocios.

¿Qué pueden hacer los gobiernos, que ya tienen deudas con organismos internacionales, para que no haya más desempleo?

Si un país, una empresa o una persona está endeudada y pide más dinero para pagar su deuda y encima quiere que no se despida personal, es prácticamente imposible. Creo que los gobiernos, antes de pedir más dinero prestado para pagar más subsidios, tendrían que invertir en el activo más importante que tiene cada país que es su gente, pero no regalándole dinero, dándole subsidios, sino haciendo planes de emprendimiento y formación de nuevos comerciantes y empresarios.

¿Cómo lo hacen? Impartiendo seminarios sobre la importancia de tener una marca y el comercio exterior, de la exportación de un producto determinado y no de la materia prima, con el fin de generar una cadena de valor dentro del país, que eso va a generar la recaudación de impuestos mucho más altos, ciudadanos mucho más contentos y empleo de alta calidad.

Hoy en día en todo el sur, Centroamérica y el Caribe rige la regla 90/10, que habla de que solamente el 10% de la población tiene el 90% de recursos económicos de la región y eso es una desigualdad en el plano económico. Eso se debe a que mucha gente desconoce las reglas básicas de educación financiera (…) La vida no es un ensayo general, esta es nuestra presentación definitiva, no vale la pena pasar el tiempo haciendo cosas que no nos gustan o cobrando sueldos baratos.

Porque aunque nos guste lo que hacemos, pero si nos pagan mal, entonces no nos va a gustar y por eso es tan importante animarse a más. Y esta crisis como todas las crisis son una oportunidad para resurgir con mucha más potencia. Recordemos siempre que la presión, la tristeza, y específicamente la presión a una roca la hace ser un diamante. Lo mismo pasa con las personas, no tenemos que asustarnos del estrés, la presión y del miedo, tenemos que saber que eso es un disparador algo mucho más positivo.

Es importante armarse de valor y salir de la zona de confort, del “yo no puedo”, “porque no tengo no hago” y demás. Hay que salir de la zona de confort porque también la recompensa es muy grande (…)  eso nos permitirá generar trabajo de calidad, crear valor, varios puntos, por eso es tan importante la marca que nosotros como emprendedores hagamos que nos refleje.

¿Hacia dónde debe apuntar la persona, porque no todos los emprendimientos son bien recibidos?

Tiene que haber un diálogo interno (…) Hay que tomarse tiempo para pensar y planificar. Tienen que descubrir el talento oculto que tienen, porque todos nacemos con algún talento, a veces oculto. No importa que no estemos trabajando en lo que nos gusta, si la vida hasta ahora nos llevó hacia otro lado, lo importante es que de ahora en adelante, la misión que deberíamos tener en este mes de septiembre es descubrir cuál es nuestro talento oculto y luego dedicarle tiempo todos los días para planificar y pensar en la estrategia.

Ese talento oculto lo podemos comercializar con algún modelo de negocio, ganar dinero. Hay que crear un plan de captación de redes, referidos con incentivos económicos, eventos, charlas.

¿Cómo visualiza el escenario económico post pandemia?

Muy bueno, pienso que va a haber un repunte significativo, que las personas que tuvieron el tiempo de pensar y de tener la oportunidad de un cambio van a estar cada vez mejor. Aconsejo no ver noticias tóxicas, tratar de nutrirse de cosas positivas, porque todo lo que pase, todo lo bueno, todo lo malo, depende exclusivamente de cada uno de nosotros. Así que nadie tendría que vaticinar ni el fracaso ni el éxito de nadie ni de un país ni del mundo.

Lo importante es que cada uno sepa que la diferencia la hace cada uno con sus acciones por más que el mundo esté cayéndose o explotando de dinero, todo depende de nuestros actos y de nuestros hábitos productivos.

¿Cómo debe educarse financieramente una persona en vista de que estamos en un escenario distinto al del 2019?

Primero saber que el activo más importante es nuestro cerebro y saber qué le damos de comer, lo que leemos, los hábitos productivos que tenemos. Hay que destruir hábitos negativos. También hay que identificar cuáles son los miedos que nos boicotean, como el miedo, y saber por qué estamos en la carrera, por qué estamos luchando, saber los desafíos y los beneficios de ser un emprendedor y tener educación financiera.

Una parte muy importante de la educación financiera es el diálogo interno, cómo nos hablamos a nosotros mismo. Hay mucha gente que apenas saca un emprendimiento, a la semana que no vende piensa que fue una tontería, que mejor era buscar un trabajo y tener un sueldo seguro; el diálogo interno es el que determina nuestra actitud y personalidad con relación al trabajo.

El diálogo interno y los patrones cerebrales son muy importantes para alcanzar el éxito, eso es lo que nos va a dar perseverancia, paciencia, pasión, los tópicos básicos que necesitamos para ser emprendedores y para tener la resiliencia para aguantar los vaivenes y los mini terremotos que puedan haber en el camino.

Lo único que existe son acciones enfocadas a un objetivo determinado y eso es lo que nos va a dar el bienestar económico y por ende también el bienestar en nuestra vida. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto:
Medios Públicos EP