El Estado pierde $ 212 millones por contrabando de gasolina

- 05 de noviembre de 2019 - 00:00
Foto: Archivo / El Telégrafo

En Colombia y Perú el precio de combustible es mayor que el ecuatoriano. En la frontera se consume alrededor de 14 galones por habitante, mientras que en el resto del país esta cifra corresponde a 10 galones mensuales por ciudadano. Gremios aclaran que el mayor impacto se encuentra en la vía marítima.

El Global Petrol Prices indica el precio de la gasolina en Colombia: 9.302 pesos que, traducido a dólares, significan $ 2,71 el galón. Esto es más que el costo del combustible en Ecuador, que volvió al valor de $ 1,81; casi $ 1 menos con respecto a Colombia.

Según información que el Ministerio de Finanzas envió a Medios Públicos, Ecuador pierde al año $ 212 millones por el contrabando de 114’603.120 galones de combustible. Cifras que correspondían hasta 2018, previo a la actualización del precio de la gasolina.

Esta práctica se mantiene en las seis provincias fronterizas, como Carchi, Esmeraldas, Sucumbíos, El Oro, Loja y Zamora. El dinero que pierde el Estado bien podría servir para obras de tipo social.

Luis Chica, comandante de la Policía Subzona Carchi, aseguró que en la frontera hay alrededor de 34 conexiones con Colombia; se tratan de pasos no autorizados, que son utilizados no solo para el contrabando de combustibles sino también para cometer otro tipo de delitos, incluso el traslado de extranjeros.

Quienes cometen el delito de contrabando buscan varias estrategias para trasladar el combustible. “Han adoptado desde vehículos modificados hasta el empleo de acémilas (mulas) para trasladar el gas licuado de petróleo”, mencionó Chica.

Pero el mayor flujo de contrabando se realiza por alta mar, explicó Leonardo Alvarado, presidente de la Asociación de Propietarios de Gasolineras en Guayas. “Ha habido denuncias que en el mar han capturado botes pequeños y cada uno va con 20.000, 30.000, 50.000 o 100.000 galones. Y no digamos ya buques que transportan uno o dos millones de galones”.

En Esmeraldas, el contrabando de combustible es vía marítima, por medio de lanchas. Así indica un estudio de la Fiscalía General del Estado en 2015 titulado “Fronteras marítimas y mercados ilegales”.

La distribución es sencilla. El Estado entrega cupos a los pescadores que a su vez dan a terceros. Ellos los acumulan en bidones de 55 galones “que son almacenados en guaridas, casas, inclusive en las orillas de los esteros”. Una vez que se agrupen entre 2.000 y 5.000 galones, estos son transportados en lanchas para ser movilizados hasta Majagual, en Colombia.

En Carchi hay alrededor de 25 personas detenidas por el delito de contrabando de combustible; hasta el momento cumplen una condena de 20 meses de privación de la libertad y solo uno fue sentenciado a 5 años.

La pena por almacenar o transportar ilegalmente hidrocarburos en zonas fronterizas es de 5 a 7 años, de acuerdo a Maribel Játiva, representante de este grupo de personas privadas de libertad.

Los acusados se apegaron al proceso abreviado, a pesar de que, señaló, no son delincuentes. “Los tratan como si fueran, pero al Estado no le han robado exagerada cantidad de dinero para que los sancionen de 5 a 7 años. Ellos caen por $ 17, $ 30 o $ 50 de combustible; por eso esperamos que los ayuden con el indulto”, dijo.

Según Alvarado, el contrabando afecta décadas a la economía del país. “En el gobierno del doctor Gustavo Noboa convocó a la dirigencia a Quito para tratar precisamente el tema; en ese entonces se hablaba de más de $ 100 millones o $ 200 millones por año”.

Por su parte, Bernardo Creamer, profesor de Economía de la Universidad de Las Américas (UDLA), manifiesta que no haber vendido los derivados de petróleo en los últimos 29 años a un precio del mercado internacional representó grandes pérdidas para el país.

Añadió que al ajustar el costo estimado del subsidio al valor actual, la pérdida llega a $ 188.000 millones. “Estamos hablando de cifras bastante considerables”.

Mientras que durante el segundo boom petrolero, como llaman al período comprendido entre los años 2006 y 2014, debido a la subida de los precios del petróleo, los subsidios llegaron a cerca de $ 80.000 millones; de ese monto $ 59.500 millones se distribuyeron para la gasolina extra, ecopaís y el diésel.

Mientras que en el último período, desde 2015 hasta  2018, el subsidio representó $ 44.000 millones. “Dejamos de percibir estos ingresos adicionales; esto equivale al 42% del PIB, es decir, todo lo que el país produce en un año. La mitad de eso (seis meses) de toda la producción prácticamente se utiliza para pagar subsidios de combustibles, siendo el diésel el monto más considerable ($30.000 millones)”, recalcó Creamer.

Para el analista, el problema radica en que los subsidios benefician a otros sectores “como al contrabando, el transporte de productos extranjeros en Ecuador, el transporte de turistas que entran al país y el objeto es que el subsidio se quede en manos de todos los ecuatorianos”, dijo.

Según Creamer, el valor por los subsidios pueden ser transferidos a las clases sociales más vulnerables y acomodaría el déficit fiscal. “El Gobierno está ahora pagando subsidios con dinero que no tiene”, finalizó. (I)

DATOS
Período 1989-2018
En 29 años Ecuador dejó de percibir por subsidios de combustibles un valor nominal de $ 47.000 millones; de este monto $ 8.761 millones corresponden a gasolina extra, $ 26.000 millones a diésel y $ 9.600 millones a GLP.

7 años de cárcel es la máxima pena para quienes almacenen, o transporten ilegalmente hidrocarburos.

La historia del contrabando
En la época colonial el contrabando se enfocaba en metales preciosos y otros artículos prohibidos por la corona, como el aguardiente. Después, y hasta ahora, existe el contrabando de tabaco. (I)

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