Especial IESS

Un Consejo Directivo plural es una necesidad para reconducir al IESS

- 14 de julio de 2020 - 00:00
Foto: Archivo / El Telégrafo

La Organización Internacional del Trabajo sugiere que el debilitamiento de la participación y la representación plena de los actores sociales en el Consejo profundiza los problemas en la gobernanza de la seguridad social.

Uno de los problemas que identifica la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social es en su gobernanza.

En su informe ¿cuáles son los principales nudos críticos del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social?, elaborado en el marco del Programa de Asistencia Técnica para mejorar y fortalecer el sistema, la OIT destaca la necesidad de avanzar a un fortalecimiento de la participación en el Consejo Directivo del IESS.

Asimismo, detalla la importancia de promover mayor independencia política en las decisiones adoptadas tanto en el IESS como en su banco, así como promulgar la transparencia en los procesos de selección del personal y de veeduría institucional.

El 65% de afiliados, jubilados y empleadores encuestados por la OIT consideran que la conformación actual del Consejo Directivo no ha beneficiado al IESS.

Más del 60% cree que esta institución es autónoma, pero en ocasiones interviene el Gobierno. Sin embargo, la mayoría de los especialistas consultados asegura que el IESS carece de una autonomía efectiva y que la institución es manejada como una entidad pública.

Por otro lado, los encuestados tienen la percepción de que el nombramiento de los directores se realiza sin tomar en consideración méritos y capacidades. Más del 65% considera que los procesos de selección del personal no son transparentes.

Según la OIT, esta realidad lleva a grandes problemas en la gobernanza institucional: reducida representación en el Directorio, mala gestión de la institución y falta de transparencia en los procesos, especialmente en el seguro de salud, donde se concentra la contratación de talento humano y la adquisición de bienes y servicios.

Por otro lado, el informe señala que la conformación del Comité de Ética y Transparencia, en el que participan únicamente los miembros del Consejo Directivo, no garantiza que su funcionamiento se realice con independencia. Esto porque quienes deciden son los que finalmente también controlan y velan por el cumplimiento de la política de transparencia y ética institucional.

A criterio del analista económico Diego Olmedo, los problemas del IESS son estructurales. Existe demasiada concentración de poderes en una sola persona: el delegado del Ejecutivo en el Consejo Directivo es el director, lo que impide que la Institución sea plural e inclusiva.

El Consejo Directivo es el órgano máximo de gobierno del IESS. Este debe estar conformado de forma tripartita por un representante de los empleadores, uno de la Función Ejecutiva y uno de los asegurados. Sin embargo, desde 2018 no cuenta con este último.

Esta situación “debilita la legitimidad de sus decisiones y constituye un problema real de gobernanza que afecta la representatividad y el desenvolvimiento institucional”, señala el informe.

Para Marco Proaño Maya, experto en seguridad social, el Consejo Directivo del IESS está en acefalía porque trabaja sin un representante de los afiliados o de los jubilados. “Pueden hacer quórum, tomar decisiones legítimas, pero no son decisiones éticas porque no hay la voz y voto del representante de los afiliados”, asegura Proaño.

Miguel García, presidente de la Federación de Servidores Públicos, cree que no es posible que el actual Consejo haga planteamientos sobre cómo capitalizar al IESS si no cuenta con todos los representantes. “Solo está trabajando Jorge Wated con el alterno de los vocales de los patronos. Lo que se haga es a espaldas de los dueños del IESS, los aportantes”, dice García.

Gonzalo Paredes, analista económico, cree que todo problema así como solución pasa por la calidad de personas que forman parte de la institución. “Se pueden armar muchas comisiones y procesos, pero si los funcionarios son corruptos es imposible llevar procesos de cambio dentro del IESS”, sugiere.

Paredes considera que son muy débiles los órganos de control internos. Cree que la contratación debe pasar a un órgano más colegiado constituido por varios miembros. Así se tendrían más miradas sobre los procesos y cada uno se convierte en veedor del otro. “Mientras más nos estamos viendo es más difícil cometer la corrupción”, asegura. Agrega que ese órgano debe estar conformado por personas que fueron elegidas democráticamente.

Otra problemática

Según Olmedo, otra situación que se debe analizar es que esta institución concentra cinco mercados al manejar cinco seguros. Estos en otros países están abiertos, las personas eligen entre afiliarse a un seguro público o privado. “El IESS debe abrirse a competir en estos cinco mercados, ampliar el espectro hasta para que sea más inclusivo”, dice Olmedo.

Considera, además, que en el IESS se manejan muchos intereses políticos y eso es lo que socava su sostenibilidad. Cree que se deben abrir mesas de diálogo para ver por dónde se puede llevar a la seguridad social. (I)

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