Rita Romero lleva 18 años yendo al monumental a apoyar a Barcelona

18 de abril de 2012 - 00:00

Con seis meses de embarazo, Rita Romero alista los detalles para lo que será el nacimiento de su hijo: pañales, teteros, ropa  y en especial su  nombre.  

Se llamará Carlos Alejandro, como su padrino de bautizo, que será Carlos Alejandro Alfaro Moreno, ex jugador de Barcelona e ídolo de Rita, quien ha estado vinculada por varios años con el  equipo “torero”.

Su amistad con el “Beto” empezó cuando ella era apenas una niña de 10 años, en 1994. “Una vez no tenía cómo regresarme del estadio (Monumental) y estaba llorando, entonces Alfaro me vio y me trajo a la casa. Desde ahí nos hicimos muy amigos y cada vez que él podía me traía a la casa”.

Sí, desde su niñez Rita iba al estadio con unas amigas, mayores que ella, de su barrio, en Urdenor. Todo se dio porque un amigo suyo, Lorgio Martín, conocía al defensa central Bayron Tenorio. El zaguero visitaba continuamente a Martín y así los niños del barrio lo conocieron, entre ellos Rita, quien recuerda que su primer contacto con el futbolista fue cuando  se acercó a pedirle que se tomara una foto con ella.

“Bayron nos hacía entrar al estadio, yo era la más chiquita, pero igual me iba. Al principio íbamos en grupo de 5 ó 6 personas, pero poco a poco fuimos disminuyendo, hasta que me quedé solamente con mis amigas Patricia Santos y Zaida Ávila”. 

En aquel 1994 Rita experimentó una anécdota especial. “Yo iba una vez a la semana a los entrenamientos y así conocí a todos los jugadores. Justo llegó mi cumpleaños y ellos me prepararon una fiesta sorpresa; yo no lo podía creer, ha sido el mejor cumpleaños de mi vida”.

Los años iban pasando y esta hincha “torera” seguía asistiendo a las prácticas de los “amarillos”... así ha guardado varias historias y decenas de regalos que los jugadores le han hecho.

“Alfaro me ha dado 5 camisetas, la primera cuando fue campeón en 1995. También he tenido la camiseta del ‘Pepo’ (Marcelo) Morales, Raúl Noriega, Héctor Carabalí, el ‘Diablo’ (Marco Antonio) Etcheverry y José Gavica. Algunas las he regalado a mis tíos, pero no las de Alfaro, esas son mis grandes tesoros”.  

A pesar de que sus tíos (con quienes vive) son emelecistas, estos han recibido con gran agrado a varios de los jugadores “toreros” en su casa. 

“Mi tío Wilson (Sánchez) siempre decía que ningún barcelonista ‘desvergonzado y maleta’ iba a entrar a la casa, pero ya han venido Alfaro, Bayron Tenorio, Raúl Noriega, José Francisco Cevallos, José Mora, el ‘profe’ Rubén Darío Insúa y el ‘profe’ Salvador Capitano”.  

Rita ahonda en  cómo es la relación con su futuro compadre, el argentino Alejandro Alfaro Moreno, quien tras su retiro del fútbol se  radicó en el país y se desempeña como presentador de noticias deportivas y, además, administra una escuela de fútbol que lleva su nombre.    

“De todos ellos, quien siempre venía era Alfaro. Tenía por costumbre visitarnos  los sábados y pasar un rato por un altar que había en la casa. Siempre le rezaba a la virgencita para que lo protegiera  durante los partidos y para que Barcelona ganara. Yo me ponía a orar con él, fueron momentos muy lindos los que viví con mi compadre”.

Rita corta el diálogo y se toma el vientre... “me pateó, va a ser futbolista y se va a llamar como el padrino. Ya me dijo Alfaro que él iba a ser  y que va a estar becado en la academia”.   

Acerca de nombrar a su hijo  como su compadre, esta aficionada cuenta: “yo le quería pedir que él fuera el padrino de mi hijo, pero no encontraba el momento. Cuando ya se me notó la barriga, él solito me dijo que quería serlo. En ese rato empecé a llorar, porque Alfaro es mi ídolo, para mí no ha habido mejor jugador que él en Barcelona”.

Sin embargo,  aquella  no  fue  la única vez en la que el ex delantero ha visto a Rita entre  lágrimas... la primera fue en 1997. 

“Cuando Alfaro se fue a México le lloré para que no se fuera, pero él me dijo que se iba para salvar a Barcelona, porque había una crisis muy dura y que el dinero de la venta de su pase iba a servir para pagar muchas deudas. Pero como él me lo prometió, volvió”.  

La segunda ocasión que esta aficionada “torera” lloró ante su ídolo fue en 2002, cuando éste se retiró.

“La despedida de Alfaro fue una fiesta, pero todos los barcelonistas estábamos tristes porque  se iba del fútbol. Me acuerdo de que antes del partido estuve en el túnel, por los camerinos, y  lloré para que no se retirara, pero ya estaba todo decidido, a él también se le salieron las lágrimas en aquella ocasión”.

En la actualidad, Rita no tiene un futbolista referente, ya que “han cambiado muchos jugadores, ya no es como antes que Cevallos, Fricson George o Nicolás Asencio estaban por muchos años en el club. Ahora vienen un año y se van”.

Hasta hace tres temporadas, la futura madre limpiaba la capilla del estadio, pero ahora va con menos continuidad a los partidos.

“Ahora se me hace más difícil ir, no tengo quién me acompañe, pero igual trato de estar ahí en los partidos importantes como el del miércoles (hoy). Al Clásico del Astillero no falto ni loca. De seguro me invitan a una suite y estaré con mi hijo (en el vientre) apoyando al ‘Ídolo’”.  

El primer punto que visitará Rita será, naturalmente, la capilla, en la que elevará una plegaria a Dios para que su equipo se imponga a los “millonarios”.

“Muchas veces me encontraba con los jugadores rezando un ratito antes de los partidos. Yo les daba ánimo y más de una vez ellos me dedicaban los goles”.

Pero la próxima comadre de Alfaro Moreno destaca que no solo estaba cuando los “toreros” andaban bien, sino que  siempre ha estado con el equipo, gane o pierda.

“Cuando los muchachos salían calientes porque habían perdido, yo les daba cartas y los motivaba, por eso  siempre me han querido, porque  les he demostrado mi amistad sincera”. Ni qué decir del amor al club, este está más que demostrado.

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