Buen Sentir

Protegerse del sol previene el envejecimiento

- 20 de agosto de 2016 - 00:00
Foto: Internet

Todos se enfrentan al fotoenvejecimiento.

La causa principal del envejecimiento no es la edad, es la exposición a la radiación solar. Ponerse gorra, protector solar y andar por la sombra trae más beneficios de los que usted se imagina.

Manchas, arrugas y piel flácida son las características del fotoenvejecimiento, lesiones prematuras que aparecen en la piel por la exposición continua al sol. En Ecuador, por la perpendicularidad de los rayos, la exposición a la radiación es constantemente alta, así el día esté nublado o lluvioso.

De acuerdo con el portal web www.medicoplastica.com, la exposición excesiva al sol, incluso el reflejo de este o el uso de camas solares, ocasiona el envejecimiento prematuro de la piel porque la luz solar posee rayos ultravioleta (rayos UVA y UVB) que penetran las capas de la piel y causan daños como arrugas, infecciones, envejecimiento prematuro y cáncer de piel.

Según la dermatóloga Mónica Zambrano, las células de la piel se regeneran constantemente para reparar los daños que causa la radiación. Pero, pasados los 30 o 35 años de edad, esa reparación es insuficiente, pues las células van perdiendo su capacidad de regenerarse.

La célula guarda en su memoria todos los daños que sufrió desde su infancia, con los años, como ya no hay la capacidad reparadora celular, los daños empiezan a manifestarse con manchas, arrugas y flacidez en la piel.

La piel tiene 3 capas: la epidermis que es la capa superficial, la dermis que es la capa intermedia, y el tejido graso que es la última capa que funciona como un colchón.

La capa que mantiene a la piel con esa característica joven y sin arrugas, es la dermis. En esta están todos los componentes de las cremas antienvejecimiento que se publicitan en el mercado como el colágeno, la elastina, el ácido hialurónico, entre otras. Los rayos UVA penetran profundamente hasta llegar a la dermis y causan daños a las fibras de colágeno y a la producción de elastina.

“Es imposible quitar con cremas una arruga profunda, eso no existe”, comenta Zambrano y agrega que el mejor modo de prevenir el envejecimiento es protegiéndose del sol.

El ácido hialurónico, por ejemplo, es uno de los componentes de la dermis que ayuda a mantener la tensión de la piel. Pero el problema con las cremas que tienen este componente —según Zambrano— es que se quedan al nivel de la epidermis, la capacidad de absorción no es la suficiente como para que lleguen a la segunda capa de la piel, la dermis, donde están las sustancias que intervienen en el envejecimiento.

Aunque es difícil que una crema llegue a penetrar de forma tan profunda en la piel, existe una posibilidad que tal vez podría funcionar y son aquellas cremas con nanotecnología. Según la dermatóloga, la nanotecnología procura que las partículas de la crema lleguen hasta la dermis, sin embargo, estas no lograrán eliminar las arrugas ya existentes, lo que hacen es retardar un poco el envejecimiento.

En el mercado se ofertan cientos de opciones para rejuvenecer el rostro. Por ejemplo, hay cremas que dejan tensa la piel, pero se trata de un efecto mecánico que hace que la celularidad se extienda borrando por un tiempo las arrugas pequeñas o las bolsas bajo los ojos, pero su trabajo es superficial, no estimula a que las células se regeneren. Pasado el efecto todo vuelve a la normalidad.

La capa superficial de la piel es un conglomerado de células que tienen un proceso de maduración que finaliza en su desprendimiento y descame. Este proceso de recambio celular, desde que nace la célula en la epidermis hasta que se desprende, tiene un tiempo de maduración más o menos de 30 días. Zambrano indica que este proceso es más rápido con cremas que tienen ciertos componentes como el ácido retinóico y el ácido hialurónico, pues generan un cambio celular mucho más rápido y retardan la formación de arrugas finas. Estas cremas también suelen ayudar en las manchas cafés superficiales. Reitera que estas cremas simplemente retrasan la formación de arrugas finas, no las desaparece.

Sin embargo, para Elizabeth Dueñas, cosmetóloga cosmiatra, sí hay opciones para atenuar las marcas del fotoenvejecimiento. Asegura que los tratamientos se pueden hacer con ingredientes naturales, como la sábila y la miel de abeja. Por ejemplo, la naranja es un antioxidante muy bueno para pieles envejecidas, mientras que el perejil es muy útil para tratar las manchas, pues es un despigmentante natural muy fuerte que da buenos resultados.

“No necesitas gastar comprando cremas muy caras, sino hacer las cosas bien, cuidarte principalmente del sol”, comenta Dueñas y agrega que el cuidado también es desde adentro con una buena alimentación y con jugos naturales que son desintoxicantes y antioxidantes.

El fotoenvejecimiento tiene distintos grados en su gravedad. El grado uno implica la presencia de pequeñas manchas o arrugas superficiales muy finas. Esto avanza progresivamente y ya en el grado 4 las manchas y las arrugas son mucho más profundas y la piel se hace flácida, se cuelga.

“Todas las células del cuerpo en general con el tiempo van perdiendo su capacidad regenerativa, eso es parte del proceso de envejecimiento, pero cuando se ha tenido una exposición solar intensa en el transcurso de su vida, esta celularidad tiene más tendencia a tener cambios progresivos más agresivos”, explica Zambrano. De ahí que hay personas jóvenes que tienen manchas o arrugas, y otras que son mayores no las tienen.

Envejecer es inevitable, pero protegerse del sol es la mejor forma de prevenir el aparecimiento prematuro de estos rasgos de la edad.

Juan Francisco Barzallo, presidente de la Sociedad Ecuatoriana de Dermatología Núcleo Pichincha, asegura que la mejor fotoprotección no es el fotoprotector, sino evitar el sol: andando por la sombra, evitando realizar actividades en horas pico, es decir desde las 10:00 hasta las 15:00, y si se está expuesto al sol utilizar ropa adecuada que recubra la piel, usar una gorra de ala ancha que proteja hasta las orejas y que no sea muy permeable a la radiación ultravioleta, cubrirse con un paraguas y finalmente se debe acudir al fotoprotector, se debe recordar que este cubre solo pequeñas áreas de la superficie de la piel.

Consejos

Consumir una dieta rica en antioxidantes para reforzar las defensas naturales de la piel. Los antioxidantes están en frutas y verduras.

Utilizar fotoprotectores que sirvan frente a la radiación UVA, UVB e infrarroja.

Utilizar correctamente los fotoprotectores: aplicarlos media hora antes de tomar el sol y reaplicar cada 2 horas.

Evitar la exposición solar en las horas centrales del día. Los rayos solares son más perjudiciales entre las 12:00 y las 16:00.             

www.abc.es

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