Cazón Vera: "Nos falta una poesía más coyuntural"

- 29 de agosto de 2016 - 00:00
Fernando Cazón Vera nació en Quito, pero toda su vida profesional y literaria la ha desarrollado en Guayaquil.
Foto: Alfredo Piedrahíta / El Telégrafo

El poeta quiteño sigue fiel a sus convicciones literarias y políticas, aunque dice que ahora se viven otros tiempos.

De acuerdo con la frase del poeta español Gustavo Adolfo Bécquer, de que “podrá no haber poetas, pero siempre habrá poesía”, para Fernando Cazón Vera (Quito, 1935) esta todo lo rodea: desde un piropo  hasta una frase dedicada a la madre, desde el verso pulido y esmerado hasta cuando se cuenta un chiste.

Claro que, en su caso, la poesía  siempre estuvo de cuerpo presente en el ámbito familiar. Su tío fue el escritor Pedro Jorge Vera, autor de Los Animales Puros; su otro tío, Alfredo, respaldó como ministro de Educación la creación de la Casa de la Cultura Ecuatoriana; y su prima,  Noralma Vera, fue la primera figura del ballet en Guayaquil y pionera de la danza clásica en Ecuador.

A esto se agrega una convicción inclaudicable: “Yo siempre he creído que el poeta nace y no se hace. Todos nacemos con una determinada sensibilidad, así como hay gente buena para las matemáticas, así mismo sucede con la escritura”.

A Fernando Cazón, con estos antecedentes,  no le fue extraño que la poesía lo escogiera como uno de sus voceros desde muy tierna edad. “Fueron poemas de amor, al árbol, todo lo que les ocurre a los niños, a las cosas sencillas, de las cuales ya no existen registro, que se perdieron, tal vez se quemaron, se hicieron humo, cenizas. Me hubiera gustado conservar algunos para ver cómo escribía cuando era chico”.

Fue a partir de los 16 años cuando él considera que comenzó a hacer poesía seria, la cual se publicó en diarios como EL TELÉGRAFO. “Era una poesía más concreta, objetiva, social, dedicada a los caídos en la guerra, a los más necesitados, a los fusilados; incluso tengo algunos poemas de tipo negro, que muestran la realidad de la negritud. Pero con el pasar de los tiempos me he hecho más subjetivo, más abstracto, más íntimo”. Tal es el caso de su última obra, De Puertas para afuera, que fue presentada el pasado miércoles en el Centro de Convenciones de Guayaquil.

Consultado sobre si ese cambio de temática en sus creaciones responde a que si a él también le cambiaron las preguntas cuando ya tenía las respuestas a la vida, el poeta contesta que, “en parte, sí”.

“Me influyó la vida”

“Siempre he sido un hombre de izquierda. Comenzando porque mi entorno era de izquierda. Mi tío Alfredo fue ministro luego de la revolución de mayo (La Gloriosa de 1944) porque era comunista. Creo que ese entorno me influyó, pero no solo eso, me influyó la vida, el comprender a la sociedad”.

Señala, también, dentro de sus creaciones, los poemas dedicados a las religiones y al ser religioso que pervive en millones de personas, desde musulmanes a judíos.

“Tengo muchos poemas de ese tipo, escritos no como creyente, sino porque es una realidad o un fenómeno que involucra a casi todo el mundo. Incluso, tengo un libro que se llama La Misa”.

Cazón Vera, quien ha cultivado la métrica del soneto, cree que, en consonancia con los tiempos actuales, los poetas deberían apuntar sus versos a los temas coyunturales, a las grandes migraciones, a los niños que se ahogan en el mar e, incluso, a los temas relacionados con el Estado Islámico, que son temas latentes y de actualidad.

Cree que, en la actualidad, hay movimientos jóvenes a los que hay que prestarles atención, como el caso de Buseta de Papel (integrado, entre otros, por Tyron Maridueña y Augusto Rodríguez), que organiza el Concurso Ileana Espinel.

“Esta es una poesía valiosa que ha evolucionado, muy lúdica, pero que ha retrocedido en lo social, que carece de compromiso humano”.

Lo que dicen de él...

Para el poeta Fernando Itúrburu, “Cazón es uno de los grandes poetas ecuatorianos de hoy, junto a Carlos Eduardo Jaramillo y Antonio Preciado. Su obra es amplia y sus registros diversos, métrica y temáticamente, desde canciones sencillas de corte infantil hasta poemas sobre la muerte”. Por esto lo incluyó en una antología de poesía ecuatoriana publicada en Estados Unidos, traducida por Alexis Levitin.

Augusto Rodríguez, del colectivo Buseta de Papel, dice sobre De Puertas para afuera que “en este libro volvemos a leer sus eternos temas-demonios: la muerte, el amor, el tiempo, el cuestionamiento a Dios, la poesía. En estos 52 poemas que giran, se renuevan, paradójicos, diferentes, frente al espejo del tiempo. Una vez más el poeta nos sumerge en las aguas del humor con su fina y depurada ironía-sardónica para cuestionar la función del poeta, a sus musas, a la sociedad y sus mitos, a su propio zoológico interior como libre creador”. (I)

Datos

Fernando Cazón Vera se ha desempeñado también como periodista desde hace más  de 50 años. Trabajó en los diarios La Hora, La Nación, La Razón, Expreso y Extra.

Entre sus títulos más conocidos están los libros: Las Canciones Salvadas, El Extraño, La Misa, Pájara la memoria, Cajón de Sastre, El Libro de las Paradojas, Este pequeño mundo, El Hijo pródigo, De amor solamente.

Entre las distinciones que ha recibido está la del Mérito Literario de parte de la Municipalidad de Guayaquil y la Lira de    Oro, entregada por la Asociación de Periodistas de Guayaquil.

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