Pavani :“Inti es un homenaje a mi charango, una dupla compositiva”

- 30 de noviembre de 2018 - 00:00
Foto: Cortesía Gerónimo Pavani

En su gira por Sudamérica estuvo en Ecuador para presentar su segundo disco que aborda sobre la naturaleza, el amor, la vida y la muerte.

En una era en que la música urbana copa el terreno de la industria discográfica, el cantautor argentino Gerónimo Pavani volvió a apostar por los sonidos del folclore de su tierra para sacar Inti, un disco de memorias de viaje.

El cantautor traveseó en sus inicios con el jazz y el rock, este último que sigue salpicando sus temas, estuvo de paso por Ecuador en el marco de una gira en Sudamérica para presentar en Guayaquil y Quito un segundo álbum que narra su conexión con la naturaleza.

¿Cómo se presentó la idea de conectarte con el folclore?

En un viaje a Catamarca, al interior de la Argentina, me compré una caja chayera que se usa para cantar coplas o vidalas. Solo la quería para experimentar, pero el vendedor me mostró la historia detrás del instrumento y cómo vivía un momento de disgregación musical por mis estudios de lo clásico, las tocadas de rock en bares y estos viajes que me acercaban a mi raíz ancestral, decidí tocar ese instrumento y grabé mi primer disco Gerónimo, que justamente tiene este aire folclórico con ritmo de vitala, eso sí, con mi esencia rockera en el canto y letras.

¿En qué se diferencia con Inti?

Tiene que ver con la temática de las letras y con la instrumentación. En el primer disco básicamente es un grito, donde saqué todo lo que tenía dentro (...) pero en el segundo yo ya venía de experimentar con plantas medicinales en un viaje que hice a la selva de Perú, donde conocí a un chamán que me enseñó a través de estas plantas a conectarme con la naturaleza. Entonces en Inti no hay ninguna queja, ni ningún mensaje negativo.

¿Por qué lo nombraste Inti?

Porque en esa época me compré un charango y lo bauticé como Inti. Esto viene de la cultura quechua peruana de ponerle nombres a las cosas, de saber que todo está vivo. Las canciones nacieron a partir de este instrumento. Inti es un homenaje a mi charango como si fuera una dupla compositiva.

¿Incluyes otros instrumentos?

El disco terminó siendo mucho más que de charango porque por suerte me pude conectar con esto y pude buscar algo más original, ahí es donde aparece el piano, que es un instrumento que toco desde siempre y aparecieron los vientos y otros efectos más modernos.

¿Qué temas abordas en Inti?

Hay una temática que va más allá de las plantas que tiene que ver con la vida y la muerte y las experiencias que vivimos como seres humanos. El tema del amor está presente, pero no se toca desde el lado de la melancolía o la nostalgia sino de la trascendencia.

¿Si hablamos de “Carnavalito brujo” en qué te inspiraste?

Es el segundo tema del disco y, por ejemplo, dice “no es fácil ser un hombre y no perderse a la mujer” y es que yo estaba viviendo en ese momento una separación después de seis años de relación. Este tema se conecta con el que viene después que es “Fronteras”, y lo hice después de que me fui y estaba en Perú, en el momento en que siento que puedo sellar esa relación y trascenderla, por eso digo “si tú vives en mí yo vivo en ti para qué tanta pena y sufrir”, es un poco el mensaje.

¿Es la naturaleza el único tema que marca a tus discos?

Es cierto, es un tema que reitero mucho y generalmente es porque estoy en eso, pero la verdad es que siempre voy planteándome nuevos desafíos a la hora de escribir cosas. Por ejemplo, hace poco hice un boceto de un tema que era sobre el macho y lo que implica que el hombre sale de noche a cazar mujeres y cómo cada uno lleva eso. Trato de estar un poco al tanto de lo que voy sintiendo y lo que vivo a mi alrededor. Pese a ello, también tengo canciones sobre política.

¿Cómo te nace salpicar tus temas del ritmo Gualambao?

Es un ritmo muy nuevo del folclore argentino, que sale de la provincia de Misiones, un lugar que limita con Paraguay y Brasil. Ramón Ayala es su inventor y él me inspiró mucho también, es un poeta, pintor y músico muy reconocido en Argentina. Con este ritmo él  trata de retratar a la selva donde hay unos tambores que suenan y que arriba de eso -dice Ayala- hay como un canto largo planeador que representa a un ave que vuela sobre la selva.

¿Por qué te nació crear un tributo a Violeta Parra en rock?

Yo escuchaba sus canciones con fuerza y sus mensajes tan actuales y tan olvidados a la vez que en una de estas ceremonias en las que participé de Ayahuasca tuve una visión donde sentí que tenía que agarrar la obra de ella y traerla a la juventud. Por eso la idea de hacer el proyecto Rock Violeta fue traer sus letras y ponerles una instrumentación moderna de guitarra eléctrica, batería y bajo para que los jóvenes se acerquen a su mensaje.

¿Cómo difundes tu música ante la competencia local?

Vengo haciendo una carrera de autogestión, trato de tocar siempre y no me importa que esté lleno el lugar sino de que hayan presentaciones seguidas y poder estar en el oficio de cantar, por eso también viajo y me muevo (...) siempre estoy buscando esos espacios donde un artista esté consagrado, en donde me den un espacio para poder mostrar mi trabajo.

¿Hacia dónde te llevará la gira?

Estoy viajando en una gira por la mayoría de ciudades de Sudamérica. Mi sueño es expandir lo que hago y generar canales y rutas musicales, como hacer festivales con la finalidad de ser un puente o un canal con los artistas de Ecuador y otros países para que se presenten en Argentina y viceversa. (I)

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