"Me llamo Gennet" se estrenó en Ecuador

- 28 de agosto de 2019 - 00:00
Una de las escenas del rodaje que duró tres años. Gennet Corcuera (derecha) se comunica a través del tacto y es maestra de niños en Sevilla, España.
Foto: cortesía / Miguel Ángel Tobías

Gennet Corcuera es la primera persona sordociega que obtuvo un título universitario en Europa. Llegó de África y es protagonista del filme.

La etíope Gennet Corcuera es migrante, profesora de educación especial en Sevilla (España) y la primera persona sordociega que obtuvo un título universitario en Europa.

Cuando el director español Miguel Ángel Tobías se enteró de su historia de vida, a través de un periódico, decidió llevarla al cine.

Y la semana pasada estrenó Me llamo Gennet en la sala Alfredo Pareja Diezcanseco, de la Casa de la Cultura, dentro del Festival Internacional de Cine de Quito (que organiza la Universidad de las Américas).

“Dada la dimensión de la historia supe que no cabe en un documental; debía emocionar al espectador y eso solo se logra a través de una película”, dice el documentalista que con esta obra ha incursionado en recreaciones basadas en hechos reales.

Miguel Ángel Tobías es autor del libro Renacer en los Andes. También dirigió El Guión de tu vida, sobre una decena de jóvenes.

El rodaje duró tres años y el director habló con medio centenar de personas que le contaron una vida que su protagonista no había visto, oído ni olfateado siquiera.

“Tengo recuerdos de imágenes, pero no auditivos. Mi padre y mi madre. Los caballos, los elefantes y las ovejas. Un árbol rojo...”, le contó la maestra de 37 años al periodista Sergio González Valero, del diario El Mundo.

Durante un mes, cada mañana y tarde Corcuera también le contó el periplo que emprendió desde Etiopía, cuando su madre adoptiva la vio por primera vez, a los cinco años. A los dos años, una infección le quitó el olfato, el oído y la vista.

¿Cómo recrear las condiciones del Addis Ababa de los años ochenta? Tobías viajó 500 kilómetros fuera de la capital, a la región de Debre Libanos, un entorno marginal en el que rodó.

“Los extras que salen en la película no son personajes de ficción, son personas que colaboraron pese a que están muriendo de hambre”, le contó a este diario.

Ese cine del corazón

Hace seis años, Miguel Ángel Tobías estrenaba Efecto ciudadano, patrocinado por la Fundación ONCE, con el objetivo de promover el apoyo entre ciudadanos.

Por entonces, el director ya decía que este tipo de programas “son imprescindibles; la televisión es el medio de comunicación más potente que existe y debe destinar parte de su programación a temas que interesan a mucha gente que está sufriendo”.

Ahora, con financiamiento de la Fundación Telefónica, ha proyectado su nueva obra en 15 ciudades españolas y visitado por primera vez Quito, que antecederá a Lima, Bogotá y México.

Gennet Corcuera es, ante todo, una migrante y ese enfoque la hace atractiva para el público latinoamericano, más allá de lo recursiva que puede resultar la propuesta del realizador.

“Por culpa de la guerra y la pobreza España fue un pueblo eminentemente migrante; por eso muchos españoles fuera me han dicho que no se debe olvidar que no siempre fue un país de acogida, sino que sus ciudadanos marcharon a América Latina. Todos somos hijos de una misma tierra. Gennet es el ejemplo de eso; una persona que habiendo venido de África ahora da clases a niños españoles que son como ella”.

La próxima obra de Tobías −que ha trabajado en entornos como el Haití posterior al terremoto de 2010− se titulará Las caras del hambre, para lo cual está buscando financiamiento. “Aunque no lo creáis, se consigue más fácilmente dinero para hacer películas sobre tonterías que para hablar de proyectos trascendentes”, dice el realizador, que ha sido blanco de alguna crítica por el enfoque a estas historias duras.

Él insiste: “el cine puede transformar la sociedad”. (I)   

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