La Universidad Central narra su larga historia con ‘voces y bullas’

La muestra Tu nombre sonará estará en una de las salas del museo que queda junto al Teatro Universitario hasta el próximo 3 de septiembre.
08 de mayo de 2017 00:00

Una bomba molotov es una forma de detener el tiempo. El estallido suele ser provocado por quienes quieren cambiar el curso de la historia. Estudiantes que, casi siempre, quedan atrapados en fotografías de periódicos, en la periferia de los macrorrelatos solo esta vez, en el Museo de la Universidad Central de Ecuador (MUCE), son protagonistas de primera plana.

La bomba está apagada en una urna de cristal, que ven los asistentes a un día de las marchas del Día de los Trabajadores, el 1 de mayo. La exposición tiene un nombre que retumba, Voces y bullas de la Central, junto con una consigna de antaño: ‘Tu nombre sonará’. La idea fue de quienes, el semestre pasado, cursaban el noveno nivel de Educomunicación en la Facso (Facultad de Comunicación Social de la UCE).

La trayectoria de la centenaria institución está marcada por la movilización y protesta del estudiantado, por eso las piedras sobre una mesa larga y en los floreros de la antigua biblioteca que ahora es una de las salas del MUCE, a la que se entra por el vestíbulo del Teatro Universitario en cuyo techo brilla en latín —como una aclaración necesaria— la frase Omnium potentior est sapientia (Todopoderosa es la sabiduría).

Susan Rocha Ramírez, la directora del museo universitario, cuenta que estaba en el vientre de su madre, junto a su padre, en medio de la protesta el día en que Milton Reyes desapareció durante una protesta, en abril de 1970. La especialista combinaba las clases de crítica con curaduría por decisión de sus estudiantes (entre quienes estaban Jordan Dávalos y Paula Araujo) y se concretó el proyecto en el que también intervino Isabel Mena, investigadora del MUCE, y un grupo de museología.

En 1835, Vicente Rocafuerte, entonces presidente de la República, creo el primer museo nacional del país y su manejo fue encargado a la UCE. En ese momento, nadie imaginaba que la institución viviría episodios que ahora se narran en su museo, como un primer cierre, entre 1869 y 1875, por orden de Gabriel García Moreno; y dos clausuras posteriores, en 1934 y 1935, a manos de los presidentes José María Velasco Ibarra y Federico Páez.

En 1970, Velasco Ibarra volvería a cerrar la UCE, cuyos orígenes se remontan a los de las universidades coloniales: San Fulgencio (1586), San Gregorio Magno (1651) y Santo Tomás de Aquino (1681). (I)

Las muestras temporales del Museo Universitario de la Central tiene como principio el “poner en duda las categorías tradicionales de percepción y sensibilidad”.
Foto: Daniel Molineros / El Telégrafo
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