El legado de Juan Amores revive la música tradicional

- 02 de septiembre de 2018 - 00:00
De izq. a der., Axel Zoller, Ana Passieri, Andrés Garzón, Antonella Valeriano y Pancho Aguiñaga, quienes conforman el elenco de Guayaquil el musical.
Foto: Cortesía / EUJ Producciones

Guayaquil, el musical quiere calar en la memoria de los millenials con una historia sobre las pasiones humanas y la resiliencia típicas del guayaquileño.

Su carrera artística ha llegado a un momento de declive. Al parecer, los exponentes de nuevos géneros lo han desplazado a causa de las plataformas digitales donde su música ya no está sonando con fuerza.
Por esta situación Juan Amores se ha replanteado la idea de retirarse para retomar su vida familiar y reencontrarse con sus seres queridos. Una idea que empieza a concretar con la creación de un espectáculo con el que quiere sellar su legado artístico.

La historia de este cantante guayaquileño se basa en el perfil del extinto Julio Jaramillo, desde el imaginario de la directora Daniela Cevallos -de EUJ Producciones- quien decidió crear una obra que rememore la cultura local.
Guayaquil el musical es el nombre de una pieza teatral que será contada por los allegados de Juan Amores, quienes tendrán la responsabilidad de presentar el espectáculo de su mentor con las instrucciones que redactó antes de morir.

Axel Zoller (Lucho), Pancho Aguiñaga (Carlos Beltrán), Ana Passeri (Lucia Estrada) y Antonella Valeriano (Amelia) llevarán el hilo conductor de esta historia que desde el pasado 25 de agosto empezó a promoverse bajo una narrativa transmedia.
“Se trata de una tendencia en la producción de contenidos en la que tomamos una historia y la fragmentamos en diferentes plataformas para contarla en forma cronológica”, explica Cevallos refiriéndose al reciente estreno del cortometraje sobre la vida de Juan Amores, en una primera parte que tuvo el objetivo de exponer sus vínculos con el equipo musical, la relación con su novia, y sus pasos por la ciudad que lo acogió.

“La historia trata sobre la resiliencia y hablamos de cómo, a pesar de todo, el guayaquileño sale adelante y puede ver la forma de resolver sus problemas. Más que una crítica social es de mirarnos y sentirnos orgullosos de lo que somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos”, comenta Cevallos.

Personajes guayacos

El relato teatral estuvo en manos de la guionista Mary Pacheco, quien concibió las primeras escenas con los amigos y productores del cantante leyendo las instrucciones para montar el musical.

A partir de ahí el perfil de cada personaje revelerá el arquetipo del guayaquileño común, como la típica mujer empoderada, el músico bohemio, el mánager interesado y la joven universitaria que anhela ser artista.
Mientras que Juan Amores figurará como un protagonista omnipresente.

Andrés Garzón toma un rol que dista mucho de su papel antagónico en la serie 3 familias, con la caracterización de un trovador moderno, popular, bonachón, gran amigo y bohemio.

“Él trabaja en la idea de una obra dirigida hacia la nueva generación de los millennials, para que no se pierda el sabor muy íntimo que tiene la música nacional y el espíritu que lleva el guayaquileño desde siempre”, describe el ex-Juglar.

“Esta es una versión que explota una línea que cruza entre Juan Amores, Andrés Garzón y Julio Jaramillo, este último que ya de por sí es un ídolo; Andrés que ha trabajado incansablemente en actividades de escenario, y Amores que combina estas dos cosas para salir adelante”, expresa Garzón sobre su desafío actoral en este proyecto.

En cambio, para Axel Zoller fue un reto interpretar a Lucho, el más cercano de Amores que padece una adicción.
“Fue el mejor amigo de Juan, su mano derecha y quien pudo haber tenido el mismo éxito que Juan de no ser por su grave problema de alcoholismo”, dice Zoller quien emula a un guitarrista de la Guayaband, agrupación de Juan Amores.

El mánager que conoce toda la producción de Amores es Carlos Beltrán, quien se mostrará sagaz y conciliador, un perfil que toma Pancho Aguiñaga.

“Cada personaje encierra una característica particular porque estuvieron con Juan antes de que fallezca y fueron parte de su vida (...) lo que encontremos en cada uno de los personajes, nuestra controversia, revelará la controversia del mismo Juan”, asegura este licenciado en actuación que además cantará en algunas escenas.

Antonella Valeriano actuará en el papel de Amelia, la hija de Amores, quien representará el perfil millennial.
“Consideré que ella podría tener el espíritu aventurero y firme de Juan, además me pareció interesante y, más que dificultoso, emocionante interpretar un momento así en la vida de ella que acaba de conocer a su padre, aunque por varias razones se volvió a alejar de él”, revela la joven actriz quien fue parte del elenco de la cinta Sin muertos no hay carnaval.

Mientras que la cantante Ana Passieri interpretará a Lucía Estrada, la novia de Amores y una ejecutiva refinada a quien la pérdida la llevará a cantar las más románticas melodías.

Vale resaltar que los éxitos del Ruiseñor de América como Cinco centavitos, Romance de mi alma, Amelia, Te odio y te quiero y Me duele el corazón, serán el plato fuerte del musical puesto que se escucharán con los arreglos del maestro Héctor Napolitano, quien versionó las baladas a ritmos de jazz, bossanova y hasta dembow jamaiquino.
Guayaquil el musical se presentará en el Teatro Centro de Arte, del 11 al 15 de agosto, a las 20:00. (I)

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