Debra Zimmerman da soporte a otros discursos

- 17 de mayo de 2018 - 00:00
Zimmerman presentó una charla magistral en Muégano Teatro y el documental Atrapasueños, de Kim Longinotto, el martes, en el marco de los EDOC.
Foto: José Sánchez / EL TELÉGRAFO

La cineasta dirige una organización que se concentra en distribuir filmes de mujeres. De América Latina le llegan al año de dos a tres propuestas.

Debra Zimmerman cerró la proyección de Atrapasueños, un documental de su cineasta favorita en el mundo, Kim Longinotto, en el sexto día del Festival Encuentros del Otro Cine (EDOC), en Muégano Teatro, en Guayaquil.

Zimmerman, directora de la fundación Women Make Movies (las mujeres hacen cine), la mayor distribuidora mundial de este tipo de filmes, dijo que es fundamental que haya películas sobre mujeres hechas por mujeres porque son muy pocas.

Atrapasueños es el primer documental que Longinotto grabó en Estados Unidos. Con su cámara registra la forma en la que trabaja Brenda Myers-Powell, una exprostituta y adicta a las drogas, que tras ser agredida en la calle tantas veces hasta perder la piel, decidió armar una fundación que saque de la prostitución a otras mujeres en riesgo. 

La cineasta se oculta tras la cámara para dejar que Brenda haga lo suyo con las mujeres que conoce en la calle. Intenta que entiendan que no son culpables de lo que les pasa. Todas las protagonistas fueron abusadas de niñas y crecieron en ambientes hostiles, que las llevaron a conseguir dinero con la prostitución: hijas de proxenetas, traficantes de drogas, etc.

Brenda insiste en que si los proxenetas hacen que las mujeres tomen distancia entre ellas en la calle es para que no sean hablen entre ellas de la forma en que son abusadas. En este círculo las víctimas se convierten en victimarias que, además de conseguir dinero llevan a otras mujeres a la prostitución.

El documental de Longinotto fue premiado en el Sundance Film Festival en 2015 y parte de los fondos  de sus proyecciones van a la fundación que lleva Brenda para que las mujeres que se prostituyen en Chicago a que encuentren otra forma de vida.

Zimmerman contó frente a un público conmovido, en la pequeña sala de Muégano Teatro, que en todas las partes del mundo en las que se proyecta este documental, las mujeres que lo vieron empiezan a hablar de los abusos que sufrieron. El cine sirve para que otras historias empiecen a contarse.

 La directora de esta organización dijo que desde la primera vez que vio un filme de Longinotto, en 1988, le impactó la habilidad que tiene para contar lo que quiere a pesar de que muchas veces no habla el idioma de sus entrevistados.

Esto ocurre en el documental de Longinotto sobre unas mujeres africanas, en el que a pesar de no tener su mismo idioma logra captar lo que necesita.

Zimmerman fue parte de la audiencia el mismo día que, junto con sus productores, decidió distribuir “Primas”, de Laura Bari, que aborda la historia de dos mujeres violadas y la sobrevivencia de una de ellas.

“Las mujeres latinoamericanas tienen que enviar sus historias, pero al año recibimos de 2 a 3 entre filmes de todo el mundo”, manifestó Zimmerman. (I)

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