“24 horas”, la crítica de Vallejo al trajín de la vida

03 de abril de 2012 - 00:00

Mijail Vallejo, un riobambeño que vivió siete años en Rusia, presentó  una  muestra fotográfica, bajo el título “24 horas”, en la que se retrata a  una nación colmada de     tiendas, farmacias y demás locales abiertos durante las 24 horas del día, los 365 días del año, descubriendo  una  perspectiva deshumanizadora -según  el joven fotógrafo-,  en la que el derecho a descansar ha sido aniquilado por la lógica del mercado.

Vallejo dice que empezó a ver los locales  abiertos mientras salía de casa en busca de comida a la medianoche o en la madrugada. “Me preguntaba por qué esta gente no duerme, por qué tiene abierto un sauna de lujo a las 03:00 ó 04:00. Estas cosas me llevaron a deambular en las noches por las calles de San Petersburgo”, señala.

Hay gran variedad de locales, farmacias, “larechki” -que son pequeñas tiendas con comida, alcohol, cigarrillos-, florerías, lavadoras de autos, casinos ilegales, “sex shops”, saunas y otros. “Empecé porque quería saber a qué obedecía una lógica tan deshumanizadora para mi idiosincrasia, aniquilar el derecho a descansar por un acaparamiento y un  método de mercado que representaba sacrificar el descanso por la acumulación. Eso me motivó a documentar fotográficamente estas escenas”, añade.

Estos pequeños sitios nacieron en la era postsoviética, cuando a la gente se le permitió ser propietaria de negocios. Algunos rusos entraron en el negocio del petróleo y el gas, otros compraron fábricas y otros abrieron este tipo de locales.      

Con el tiempo, los negocios han llegado a representar la proyección -deseada o no- de un gobierno de ensueño, donde todo funciona las 24 horas del día, los siete días de la semana  y donde la gente hace todo lo que puede para ahorrar un poco de dinero.

Las fotos fueron tomadas de las 00:00 a las 06:00 en barrios populares de San Petersburgo, entre la primavera y verano de 2011, utilizando una cámara análoga soviética del 85, que adquirió en $ 20.

“Utilicé 10 rollos de 120 milímetros,   hacía 10 fotos por noche, ya que  la cámara no daba para más”, expresa sonriente.

El fotógrafo subraya que la gente tiene mucho temor a ser retratada,   incluso  tiene mayor desconfianza a una cámara que a un arma. “El terror desembocaba en un mecanismo de defensa para las personas a las que les molestaba mi presencia”, comenta el artista; “pensaban que era terrorista, era su manera de resaltar el pánico que tenía la gente. Entonces debía explicarles por qué hacía las fotos”.

Añade que no pedía permiso antes de fotografiar los lugares, porque resultaba que la gente se predisponía cuando sabía que sería retratada, entonces tal vez las fotografías no hubiesen resultado de la misma manera que al hacerlas sin que ellos se percataran de su presencia.

Vallejo ya ha presentado muestras fotográficas. En 2010, en Rusia,  participó en exposiciones colectivas entre las que se encuentran jóvenes fotógrafos,  y además fue finalista del concurso internacional de fotoperiodismo Fotovisura en 2010.

El público podrá visitar la muestra hasta el 27 de abril en la sala Goethe de la Asociación Humboldt (Vancouver y Polonia, esquina) de lunes a viernes, de  10:00 a 18:00, y sábados, de 10:00 a 14:00. Habrá una visita guiada por el autor mañana a partir de las 19:00.  Luego, a las 20:00, en el Studio Theater de la Asociación, el fotógrafo realizará un conversatorio.

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