Condecoración y tres horas de tributo para corresponsales de la Guerra del Alto Cenepa

- 26 de octubre de 2018 - 00:00
Foto: Cortesía Nelson Silva / El Telégrafo

Desde las 08:30 hasta las 11:35 del 20 de octubre de 2018, la Tribuna del Sur, en Quito, se convirtió en el punto emotivo de encuentro de exmilitares que combatieron en la Guerra del Alto Cenepa, así como de los periodistas, camarógrafos y fotógrafos que cubrimos el conflicto Ecuador-Perú, entre enero y febrero de 1995.

Somos parte de esos reporteros que desde el lado oriental de la Cordillera del Cóndor, en territorio que entonces estaba delimitado pero sin demarcar, enviamos textos, fotos y videos para informar al país y al mundo lo que sucedía. Un grupo de civiles que sin portar armas, cascos o chalecos antibalas, “armados” solo de libreta, esfero, cámara y valor, aportamos informativamente.

A 23 años de aquel conflicto y a 20 años de la firma del acuerdo de paz (26 de octubre de 1998), fue inolvidable ver y desfilar por la Av. Teniente Hugo Ortiz. Para el evento, los exmilitares “desempolvaron” sus trajes militares y se lo “enfundaron”, mientras que los corresponsales vestimos terno formal.

Ante la atenta mirada y sonoros aplausos de las autoridades, delegados diplomáticos, estudiantes y familiares, los corresponsales recibimos la condecoración “Marieta de Veintimilla”, el más alto reconocimiento que da el Municipio a personas e instituciones que han realizado servicios relevantes.

A las 11:10, integrantes de la Asociación de Comunicadores de Guerra del Alto Cenepa 1995 (ASOCGAC) recibimos el pergamino que, entre los considerandos, señala que se otorga a los periodistas que “exponiendo su integridad e incluso arriesgando la vida, cubrieron gestas como la del Cenepa...”

Lo recibimos corresponsales que en la actualidad conformamos la ASOCGAC, entre ellos: Eduardo Santillán, Jorge Paredes, Galo Achig, Galo Ushiña, José Achig, Paúl Vargas, Félix Delgado, Luis Achig, Nelson Silva, Juan Carlos Criollo, Ramiro Galarza, Fabián Sandoval y José Llangari.

Galo Achig se siente orgulloso de aquella cobertura. “Por fin se reconoce a quienes sin estar preparados psicológicamente y con las debidas seguridades, estuvimos allí, como dicen, ¡donde las papas queman!”.

Durante el homenaje, a la mente venía lo dicho por el legendario periodista polaco Ryszard Kapuscinski: “El corresponsal de guerra necesita valentía, además de los cinco sentidos al servicio del deber de acercarse a la verdad de un conflicto”.

A su vez, lo dicho por Nic Robertson, corresponsal que cubrió para la CNN Internacional las revueltas de la Primavera Árabe: no todos los reporteros tienen ese arrojo, ese ADN para cubrirlo. (I)

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