“Vete a leer a Žižek…”

- 06 de mayo de 2019 - 00:00

"Vete a leer a Žižek, que seguramente no lo has leído, ignorante”. Este es un modelo de frase que se escucha mucho a propósito del tema de Julian Assange, hoy a punto de cumplir una pena de 50 semanas en prisión.

Parece que el filósofo esloveno de 70 años, Slavoj Žižek, tiene toda una retahíla de seguidores provenientes de una vieja izquierda recalcitrante y obscena, escondida en redes sociales disfrazada de intelectuales que se emocionan por lo que dice un autor que medio han leído.

Žižek, el mismo que plantea que los usuarios de redes sociales para lo único que podrían servir es para limpiar inodoros.

El problema con los “intelectuales” de cueva, y de redes, es que asienten a todo lo que dicen las autoridades del pensamiento occidental cuando aparece algo; no importa si lo entienden o no. Asienten con el riesgo, además, de estar infestados con una venenosa e insomne ideología que los vuelve tóxicos para sus seguidores y que los incapacita para interrogar(se).

En una entrevista Žižek había dicho que la captura de Assange era una amenaza para la libertad de expresión porque sentaba un peligroso precedente: que cualquier cosa publicada en redes por los usuarios podría ser punible judicialmente, censurado, etc. Pero la presente columna intenta ser una pequeña roca anclada en la playa para cortar la oleada žižekiana que los más celebres líderes ideológicos, que han quedado solo para influencers, tragan sin digerir.

En esta era de tecnológica y de información, el saber y poder lo tienen también quienes portan con la mejor tecnología y el conocimiento de los hacks.

Los megaequipos, que además se pueden usar para organizar la información que consumimos como nueva forma de dominación de masas, pueden utilizarse para el espionaje, violar la privacidad de cualquiera, lo que ningún Estado o mísero pirata cibernético debería atreverse a hacer. 

El arresto a Assange entonces nos deja un mandamiento sobre nuestra privacidad informática, que hoy es casi toda nuestra vida: no hackearás a tu prójimo. (O)