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Carlos Silva Koppel

Pandemia claustro y agorafóbica

20 de julio de 2020 00:00

Claustrofobia y agorafobia se pueden definir: la primera como el miedo irracional a los espacios pequeños y la otra, como el temor exagerado a los lugares abiertos. Definiciones fenomenológicas descriptas en la psicopatología, que usaremos acá para pensar cómo está nuestro desenvolvimiento vigente en la “vida libre” y cómo sería si es que tuviéramos que volver a confinarnos pensando en que esa es ¡o se suponía que era! la única medida para “combatir” el coronavirus.   

Hablo de “claustrofobia” para referirme a ese sentimiento angustiante que nos invade al estar encerrados en una suerte de tiempo y espacio detenidos, sin avance, con la hipocondría de sentir el síntoma de la última noticia que salió en la televisión. Por ahora es interminable, según el presente actual: no le vemos fin a la pandemia y mientras tanto en algunos casos estamos asumiendo este presente pesimista con el futuro (aunque todo futuro sea algo incierto), y en otros negándolo, pasándolo por alto, haciendo videos tontos en Tik Tok.

La fobia al claustro se da en parte porque nos impide poder trabajar para sobrevivir al “aquí y ahora” que tanto recomiendan los psicólogos aduciendo que en eso es que hay que centrarse. Cuando ese “aquí y ahora” aparentemente infinito está desmoronándose.

La agorafobia actualmente, con el indicio del porte de barbijos o mascarillas, con la sensación de que el virus omnipresente “está en el aire” y en casos por temor al contagio, con la repelencia a que cualquiera se nos acerque… nos hace caminar cuidadosamente con pasitos de hormiga bordeando el precipicio de la enfermedad y la muerte. Hemos pasado de humanos a ser insectos indefensos. No políticamente, ya que hay invertebrados más civilizados que nosotros. Es porque nos sentimos vulnerables, como tales. En este panorama kafkiano ¿es que alguna vez fuimos diferentes a esos seres pequeños de existencia efímera e insignificante, o lo que hicimos fue abusar de nuestro narcisismo antropocéntrico?

Definitivamente algo ha muerto en nosotros y cada uno de ustedes, estimados lectores, tendrá que averiguar qué es. (O)