Nuevamente incertidumbre en la UG (I)

- 06 de marzo de 2019 - 00:00

Con la anterior intervención siempre fui crítico y reclamé por la forma en que se la evaluó y degradó, gran impulso para ciertos negocios particulares. Se la intervino, desconociendo su larga y fecunda trayectoria, su rol destacado en la vida nacional, con decenas de miles de graduados, investigaciones y libros publicados, en base a una comisión (CI) mal conformada, que se entrometió en todo.

Provocó incertidumbre, temores y hasta miedo. Nadie sabía lo que podía pasar con su Facultad y situación individual. Los decanos y subdecanos no tenían opinión, fueron seleccionados “a dedo”.

Se ejerció toda clase de presiones, utilizando mecanismos de remoción de cargos, dilatorias para otorgar nombramientos, recategorizaciones, pago de sueldos y pensiones de jubilación, lo que persiste.

Todo dependía del buen comportamiento frente a la CI. Una buena parte de universitarios calló su voz, limitó su pensamiento, encarceló sus opiniones, para no contrariar la autoridad impuesta. Fue una vergüenza institucional que enervó el más elemental principio de universalidad del pensamiento, libertad de cátedra y autonomía.

Después de 3 largos años, a la UG le “devolvieron” su categoría. Todo el mundo puso en duda los “logros” alcanzados, que no se conocieron.

Sin desconocer que, ha tenido y tiene múltiples y graves problemas, conociéndola bien, por mi trabajo de más de medio siglo como estudiante, docente y autoridad; habiéndola representado y luchado por elevar su excelencia, por su defensa, junto a sectores académicos serios; coadyuvando a sus logros históricamente reconocidos; ahora, en mi condición de profesor honorario, opino que está nuevamente en un momento de incertidumbre, expectativas. El norte no está definido. La nueva CI no ha explicado una línea clara de acción para su gestión de 2 años. Debe hacerlo; el descontento ya se lo siente generalizado, aunque está represado.

Considero que debe elaborar un plan, junto a distinguidos catedráticos e investigadores, que debe discutirse con pluralismo, planificadamente, para institucionalizarlo, para que se lo ejecute el próximo año, obligatoriamente, por las autoridades elegidas democráticamente. (O)