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Agustín Grijalva

Qué son realmente las instituciones

16 de noviembre de 2018 00:00

En las ciencias sociales hay numerosos y diversos conceptos sobre lo que es una institución, conceptos derivados de múltiples teorías, pero de algún modo todas coinciden en definirlas, como los sistemas de convenciones, normas y creencias que definen ciertas interacciones sociales.

Es, por tanto, un gran error confundir una institución con su infraestructura, su equipamiento, sus procedimientos burocráticos e incluso con sus autoridades. El centro definitorio de una institución está dado por las relaciones sociales organizadas y específicas que genera.

Por ejemplo, un hospital, como institución, no se reduce a un edificio, sus equipos o exclusivamente su administración. Estas son condiciones materiales o funcionales de la institución, ciertamente importantes. Sin embargo, lo que verdaderamente define si un hospital como institución está funcionando bien es la calidad en la atención de salud. Por tanto, ese hospital jamás podrá brindar servicios de calidad si solo se mejoran sus condiciones materiales y no la organización de su actividad definitoria.

Esto, que podría parecer obvio, no es asumido seriamente por los gobiernos populistas y neodesarrollistas. Estos gobiernos creen y hacen creer que, por ejemplo, la construcción de un nuevo edificio hospitalario, quizá de proporciones faraónicas y de última tecnología, transforma automáticamente la calidad del servicio.

En realidad, si la atención a la salud es mediocre, ese hospital como institución es ineficiente. Por tanto, el cambio de su infraestructura ha sido solo cosmético, incluso demagógico.

Ecuador requiere con urgencia construir instituciones públicas sólidas, esto implica que deben hacer muy bien, si no excelentemente, aquello para lo cual fueron creadas; deben cumplir sus fines fundamentales. Para obtener este tipo de instituciones lo esencial es su adecuada organización interna y, ante todo, su adecuada relación con la sociedad a la que deben servir. (O)