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Ecuador/Vie.11/Jun/2021

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Karen Garzón-Sherdek

Elecciones en pandemia: caso peruano

11 de junio de 2021 12:15

La segunda vuelta de las elecciones generales de Perú se realizó el 6 de junio en medio de un país polarizado. Las encuestas de intención del voto durante las semanas previas a estos comicios preveían unos resultados muy estrechos entre lo que se ha marcado como el “antifujimorismo” y el “anticomunismo”.

No obstante, para comprender estas elecciones debemos analizar varios factores que han influido de manera directa en la decisión del electorado. Perú no solo es uno de los países más impactados por la pandemia en el mundo, sino que esta crítica situación sanitaria ha evidenciado la fuerte brecha de desigualdad social entre los distritos y su capital, Lima. Actualmente, el 30% de la población vive en pobreza y la mayor afectación económica se ha dado en la población del área rural donde un 45.7% son pobres. A esto se suman los múltiples hechos de corrupción y la crisis política que ha dejado cuatro presidentes en cuatro años y que, tras la salida de Vizcarra, hizo que la población se vuelque a las calles para expresar su descontento ante la decisión del congreso.

Con este complejo escenario la ciudadanía acudió a las urnas para ejercer su derecho al voto y expresar su voluntad de manera pacífica y en el marco de la democracia. Sin duda, la organización de la jornada electoral fue un éxito y se debe destacar el rol de la función electoral del país andino. Al culminar los comicios se evidenció tensión nacional puesto que la encuesta a boca de urna de IPSOS había anunciado una ligera ventaja de Keiko Fujimori, pero el conteo rápido de la misma empresa evidenciaba pocos minutos después que Castillo lideraba los resultados por un mínimo porcentaje. Frente a esto, se hizo un llamado imperativo el cual era esperar los resultados oficiales.

Ayer en la noche la Oficina Nacional de Procesos Electorales-ONPE registró el 100% de las actas procesadas, lo que daría virtualmente la presidencia al candidato Castillo tras obtener el 50.17% de votos. Ahora lo que cabe es la resolución de las actas impugnadas las cuales deberán ser resueltas con el Jurado Nacional Electoral-JNE, institución que proclamará en los próximos días los resultados finales.

Dentro de los aspectos principales que quiero destacar de estas elecciones es la confianza en los organismos electorales, la importancia de esperar al pronunciamiento oficial de resultados y que quien no gane las elecciones pueda aceptar la victoria del contrincante. Esto es lo que fortalece la democracia. Ahora a Castillo, el presidente electo de Perú para el 2021-2026 le quedan varios retos: unir a un país polarizado, mejorar aspectos sociales y económicos sustanciales, y representar a las y los 32,5 millones de peruanas y peruanos.

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