El sistema informático de George Soros

- 21 de agosto de 2019 - 00:00

Las últimas elecciones primarias en Argentina han despertado sentimientos de estupor e indignación en la clase media. Con el triunfo del binomio Fernández, quizá la principal preocupación, en Ecuador, sea pensar que el correísmo pueda volver a ganar las elecciones en 2021. Para la clase media argentina y ecuatoriana, quizás el principal temor de los ciudadanos informados sea el alto índice de corrupción que han vivido los dos países.

Por las diferentes mediciones realizadas en estos dos países, según la percepción ciudadana, la corrupción no es el principal problema. En Argentina, tan solo al 10% del electorado que respalda a los Fernández le preocupa este problema, y en Ecuador, al 18% de la población total encuestada. La principal preocupación en los dos países, según las encuestas, es la situación económica, la falta de empleo, los bajos salarios, la pobreza y la precariedad del trabajo.

Para explicar el triunfo del kirchnerismo, podemos ensayar cinco hipótesis que andan rondando en el ambiente: a) el gobierno de Macri no dio una solución tangible a los problemas más urgentes de los argentinos; b) con Cristina, “así no trabajen”, los argentinos tenían pan y asado en la mesa; c) la clase dominante argentina gobernó con una mirada tecnocrática e ideológica sin dar solución a los problemas más inmediatos de los pobres; d) una sociedad civil débil que no participa en la construcción política del país, y e) la más avezada, aquella que habla de un acuerdo financiero entre George Soros y Cristina. Parte de este acuerdo podría ser el acuerdo con la autoridad electoral argentina para comprar el sistema informático electoral fraudulento llamado Smartmatic en mayo de este año 2019.

No olvidemos que la firma Smartmatic es la dueña del sistema informático que se utilizó inicialmente en Venezuela y luego en Bolivia, Nicaragua y ahora en Argentina... Los resultados de las elecciones están a la vista, sin que en ninguno de esos países el sistema haya sido auditado técnicamente con seriedad. (O)