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Ecuador/Jue.6/May/2021

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Sebastián Endara

El cuidado del trabajo

30 de abril de 2021 00:00

El trabajo es un concepto clave en las discusiones socialistas. Pero también lo es en las discusiones liberales. En estas dos corrientes de pensamiento económico y político se prioriza la idea de la productividad social a partir del trabajo, por lo que se requiere la creación de condiciones que permitan la expansión del empleo. Pero al ser una actividad intrínsecamente humana, el trabajo requiere ser pensado desde una doble perspectiva, mirándolo efectivamente como un hecho civilizador, humanizador, y liberador, que, en la medida de su propio desarrollo, proyecta civilización y humanización sobre sus propias prácticas, métodos, conceptualizaciones y regulaciones.

“Humanizar el trabajo” es un devenir lógico de aquellas corrientes que encuentran en este proceso, la explicación del progreso social, que, por cierto, no ha sido alcanzado gracias al diálogo razonable, sino a través de presiones y conquistas de orden político que muchas veces han implicado la muerte de personas. La humanización del trabajo, que a la larga es fundamental para construir el desarrollo social en términos de civilidad, razón y también productividad, se ve afectada por las taras neoconservadoras que priorizan la acumulación de capital.

Estas posiciones neoconservadoras, paradójicamente denominadas neo-liberales se amparan en principios y derechos liberales sin asumir las responsabilidades y obligaciones sociales que los derechos exigen. La sociedad del futuro, una sociedad de paz, de libertad, de democracia y de prosperidad, nunca podrá ser construida sin la responsabilidad sobre su cuidado, cuestión que nos implica a todos, pero especialmente a quienes tienen la posibilidad de construir trabajo porque la historia nos muestra que no basta con la generación de empleo para salir de la miseria; es necesaria la creación de empleos dignos, bien remunerados y atendidos, así como trabajadores responsables, eficientes, y felices de su condición humana, porque parafraseando a Víctor Pauchet, el trabajo más productivo es el que sale de las manos de hombres y mujeres contentas.