Derechos de propiedad de los pobres

- 29 de mayo de 2019 - 00:00

Se ha descubierto que los derechos de propiedad de los pobres inciden en la economía. Sí, parece increíble, pero, al parecer, “un aspecto único e ignorado de los derechos es el vínculo inexorable en la pobreza dominante -en cerca del 60% de la humanidad- y la ausencia de protecciones jurídicas para los pobres”, según la ONU.

Las investigaciones del economista peruano Hernando de Soto -conocido por su libro El otro sendero, 1986- apuntan en esa dirección. La idea básica es lograr el “empoderamiento de los pobres”, que consiste en formular políticas orientadas a crear un sistema de propiedad legal, “que determinará que los empresarios individuales y las economías nacionales tengan oportunidades”, en los países en vías de desarrollo.

De Soto probó que un sector importante de la economía en los países del tercer mundo es informal, y que no por ser informal el movimiento de los recursos se lo puede desestimar; al contrario, según el investigador, las economías informales “mueven” valores y transacciones por el 70% de la población.

El contexto de esta propuesta es el drama de millones de personas integradas a economías informales, subterráneas, sin relación de dependencia e “ilegales”,  pero que representan millones de dólares en giro, y que en su conjunto, pesan sobre las economías nacionales.

En la práctica, el proyecto ideado por Hernando de Soto significó la legalización en Perú de 300 empresas, que antes operaban en la clandestinidad, es decir, “fuera de los libros” de contabilidad.

Los resultados han sido positivos en Perú. Los dirigentes políticos se dieron cuenta de que estas reformas movilizaron a medio millón de trabajadores, al pasar de la economía subterránea a la economía legal. Se generó más empleo, más oportunidades de producción, y más ingresos, tanto para los trabajadores como para el Estado, por más de $ 300 millones anuales.

El gobierno de Moreno ha planteado un programa de banca de la calle. Muhammad Yunus, premio Nobel de Economía, movió los cimientos de la India con su famoso plan de microcrédito para mujeres. ¿Por qué no debatir este tema en las mesas del anunciado acuerdo nacional? (O)