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Ecuador/Dom.9/May/2021

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Daniela Ángela Leyton Michovich

Bolivia: Como cocinar una “victoria” perversa

10 de abril de 2021 00:00

Elija una mentira y asiéntela en un mensaje simplificado, ideal que sea una sola palabra. Repítala lo suficiente, verá como esta termina convirtiéndose en verdad dentro del imaginario social, más aún si esta encuentra eco en los medios de comunicación y redes sociales. Ahora bien, contemple que esta construcción también tiene como función instalar una polarización con la intención de controlar y de dividir a la población.

Utilice además un enemigo único, monolítico, que sea responsable de todos los desastres o negligencias para cubrir las faltas que son suyas,  que sea capaz de crear una cortina de humo para distraer, usted  seguramente puede identificarlo como : “imperio” “neo liberalismo” “la derecha”“ la OEA”.

Para mantener oxigenada esta construcción perversa, dispare alrededor de ella múltiples lecturas con el único objetivo de hacerla parecer consistente, sensata, tanto así que provoque dudas en la población nacional e internacional. Con este ingrediente usted manipulará los recuerdos, sellará la memoria y asegurará un futuro. Vea que estas distorsiones pueden lograr el absurdo de la aprobación del criminal cuando se lo presenta como víctima o héroe. Ahora, aplique.

Lo que sucedió en Bolivia el 2019 no puede reducirse a una simple polaridad, se dieron muchos sucesos simultáneos dónde varios actores tienen responsabilidad por la violencia con la que intentaron posicionar sus intereses, voy a citar algunos: Luego del fraude electoral descarado a favor del MAS con la consecuente renuncia voluntaria del presidente, el vicepresidente y la dimisión de la presidenta del senado de la misma cartera de gobierno, evidentemente se dio un vacío de poder que decantó en una sucesión constitucional caótica, descuidada y accidentada.

El que fue presidente ordenó las renuncias, porque como muchas veces afirmó el mismo vicepresidente: El mandatario necesita a alguien que no quiera ocupar su lugar. Lo paradójico es que esta vez el mandatario no calculó que con esta acción permitió que se instale un gobierno transitorio liderado por la oposición, mientras él salía corriendo como siempre hizo en situaciones de conflicto.

Todos estos sucesos se desenvolvieron en un ambiente de violencia, muerte y tensión que sumió en el terror a toda la población, que enfrentó a militantes del partido saliente con las fuerzas militares. Los primeros azuzaban a la “guerra civil” con mochilas cargadas de dinero, se mezclaban entre pobladores de El Alto en puntos neurálgicos que son considerados de tránsito laboral. En La Paz asaltaron viviendas de periodistas y ex defensores del pueblo con la finalidad de instalar el terror. Algo similar sucedió en Sacaba y en otros espacios dónde incluso se encontró a un miembro de la guerrilla colombiana armado.

Los enfrentamientos decantaron en la masacre y represión de civiles que fueron sacrificados como corderos por ambos bandos ubicados perversamente en bastiones de memoria para el partido saliente: la ciudad de El Alto y Sacaba. Su acción sin duda fue criminal.

Mientras tanto, un activista de élites cruceñas y sus seguidores ingresaron violentamente en el palacio imponiendo la biblia. Este irruptor violento se jactó en varias ocasiones de que tal acción fue apoyada por su padre, quién es militar, por lo que lo acontecido si puede leerse en esta fracción como un golpe. En este mismo marco la presidenta interina fue acusada de sostener reuniones “sospechosas” con otros actores políticos en una conocida universidad. Sin duda por lo que se tendrá que juzgar a su administración transitoria será por intentar permanecer en el poder más allá del tiempo debido, dilatar las elecciones y al igual que al MAS, por las masacres en Sacaba y en Senkata.

Cada uno de estos actores simplificó la realidad, la redujeron convenientemente a solo fraude-golpe-conspiración, cuando fueron todos a la vez acompañados de muchas otras interpretaciones más. Se apoyaron en sus aliados mediáticos y de clase, en algunos “intelectuales” de la región que no han superado una lectura de América Latina más allá de la guerra fría, utilizaron la fuerza, asesinaron y aterrorizaron ciudadanos.

Si usted logró identificar estas formas de propaganda para interpretar la realidad política boliviana descritas al inicio de este artículo, usted ha identificado cómo es que se construye una propaganda fascista y reconocerá su peligro, porque esta metodología ya fue utilizada por los Nazis.