2007-2015, ocho años de cambios

- 14 de enero de 2015 - 00:00

Al cumplirse ocho años de la Revolución Ciudadana (RC), hay buenos resultados. El Gobierno ha impulsado cambios trascendentales sobre la base de la organización Alianza PAIS, que definió un modelo revolucionario que concitó apoyo popular y aliados.

En lo político, se recuperó la soberanía, aprobó la Constitución, la más avanzada de todos los tiempos, que reconoce y amplía derechos, incluidos los de la naturaleza, el carácter multiétnico y pluricultural de la nación y la igualdad de género. Se ejerció la democracia en forma amplia, 7 elecciones y 3 consultas, todas ganadas por AP; se avanzó en la construcción del Estado democrático.

Progresa la organización del aparato estatal y la justicia. Se ha reiterado el objetivo del socialismo del siglo XXI, como alternativa de solidaridad, justicia social, autonomía nacional y progreso, ubicando el trabajo humano por sobre el capital, como factor productivo fundamental. Se legisló para la producción, la democracia y el desarrollo. Se fortaleció AP, que coordina acciones con otras fuerzas progresistas (el frente Unidos) para apuntalar la RC y enfrentar la restauración conservadora.

En lo económico, se recuperó el petróleo, se renegoció la deuda externa leonina, se enterró el neoliberalismo del FMI y se archivaron los ‘paquetazos’ de medidas antipopulares, se rediseñó el presupuesto, creció la inversión pública y gasto social, mejoró la recaudación tributaria y, a pesar de las crisis internacionales, se lograron tasas de crecimiento, de las más altas de América Latina, y se generó empleo. Se multiplicó la infraestructura vial y energética, sentando bases reales para modificar la estructura productiva, que fomentará el desarrollo industrial, la tecnología y el conocimiento.

El control de la banca, prácticas monopólicas, el recurso agua, se afianzaron. La banca pública se fortaleció. La planificación, regionalización y zonificación del país mejoraron el manejo económico y se ha cubierto una primera etapa de organización de la economía social solidaria.

El  buen uso de las reservas internacionales y búsqueda de nuevos mercados y fuentes de financiamiento complementan este cuadro, que muestra, con buenos resultados productivos, un buen manejo económico.

En lo social, creció el empleo, se redujo el subempleo y se mejoró sostenidamente la educación y salud públicas, que son gratuitas y ya cuentan con una buena infraestructura y equipamiento; la vivienda social se ha fortalecido y la seguridad social mejora su cobertura y servicios; en el campo laboral se han iniciado las reformas y se busca un nuevo Código que, respetando derechos, busca democratizar la organización sindical y diferenciar los intereses en los ámbitos público y privado. Se defiende, con equilibrio social, la naturaleza y mejora el turismo; en suma, las políticas sociales son de carácter redistributivo, han reducido la pobreza y mejorado la capacidad adquisitiva.

En lo internacional se practicó una política soberana, de paz y de beneficio mutuo de los pueblos, de respeto a la no intervención, libre determinación y solución pacífica a los conflictos; se contribuyó a la integración solidaria, la defensa del sur y el objetivo de un mundo multipolar.

Falta consolidar reformas y ejecutar otras. La agenda es amplia, incorpora la Ley de Tierras, enmiendas constitucionales, ajustes a la Administración Pública y el control de sectores de la burocracia, para que contribuyan al desarrollo del proyecto, en coordinación con AP.

Se inicia el noveno año con dificultades por la baja del precio del petróleo y las ataduras de la dolarización; se las enfrenta sin mayores apremios, por estos logros y el respaldo de países amigos.