Todos somos ignorantes
Si conjugáramos el verbo ser junto al adjetivo ignorante, vamos a encontrarnos con la simple realidad de que todos somos ignorantes, que desconocemos determinada parte del inmenso conocimiento, si alguien utilizara el término de ignorante para insultar, este apelativo sería de tiro y retiro, porque rebotaría en contra de aquella persona que equivocadamente utilizó ese término.
Debemos partir de la premisa de que la ignorancia se constituye porque no podemos ser ‘todólogos’, es decir, nadie puede conocer toda la realidad. Recordemos que somos sujetos pensantes con limitación, que al escuchar u observar la realidad objetiva se produce un proceso de pensar que completa un pensamiento (El cual no está obligado a difundirlo), si cree que es necesario darlo a conocer debe utilizar las diversas formas de expresión del pensamiento; por lo general, podrían ser oral, escrito, incluso con mímicas o simbologías.
Definitivamente la ignorancia (del latín ignorantia) es la falta de conocimientos en particular o de cultura en general. La persona que ignora algo no lo conoce o no lo comprende. Por ejemplo: “No me hables de política: mi ignorancia en esa materia es absoluta”. La ignorancia solo se combate con educación.
Lic. Ricardo Ordóñez Jaramillo
Presidente del Colegio de Educadores del Ecuador
C.C. 0905197463
Kevin Rodríguez brilla y se consagra campeón de la Copa de Bélgica
Petroecuador asegura normalidad en el abastecimiento de combustibles
El Gobierno Nacional fortalece la compra pública de arroz
Inty Gronneberg deja de ser embajador de Ecuador ante Suecia.
Copa Ecuador: Astillero elimina a Guayaquil City
Amiga de mujer desaparecida tras cirugía estética: “Que nos digan dónde la tienen”
