Después del paro

- 16 de octubre de 2019 - 00:00

Tras el anuncio de la derogación del decreto 883 y finalizado el paro nacional el país vuelve a comunicarse entre sí, las vías se abren nuevamente, los subsidios llegan a las ciudades, los jóvenes y adultos vuelven al estudio y trabajo respectivamente y cada uno de los ecuatorianos, otra vez, respira un ambiente de tranquilidad, prácticamente se diría que todo vuelve a la normalidad.

El problema es que esto no es cierto, exactamente no es tranquilidad. A partir de las 10:03 pm del día domingo 13 de octubre, el pueblo indígena y miles de simpatizantes se declararon ganadores y salvadores de la economía de los ecuatorianos, pero ¿en realidad fue una victoria?, el paro nacional duro aproximadamente 12 días, días en los cuales la economía, producción, desarrollo y turismo del país se mantuvieron paralizados totalmente, se estima que el sector productivo ha perdido USD 720 millones durante este tiempo de conflicto y tensión social.

A esto deberíamos sumarle el desprestigio total que se lleva el país, el cual tendrá que hacer muchos méritos para poder recuperar la confianza de los demás Estados, todo provocado por diversos actos vandálicos y el caos que estos desencadenaron en las ciudades, una desacreditación que no se termina junto con el paro, así que seguiría representando pérdidas para el Ecuador, especialmente en el sector hotelero y gastronómico, pues, ya es de conocimiento que ciertos países como EE.UU. y España han recomendado a sus habitantes no realizar turismo en Ecuador pese a su alta diversidad y cultura.

Esperemos que el presidente Moreno logre realizar un decreto que se encuentre a favor de todos los habitantes del país, que al mismo tiempo elimine las deudas con el FMI, sirva para reparar daños y reduzca la corrupción. (O)

Andrea Doménica Pazmiño López
Estudiante de Jurisprudencia PUCE