Individualidades versus el bien común

26 de junio de 2011 - 00:00

Desde la época de campaña para la consulta popular resurgió en el debate nacional la eterna pugna por los derechos indivuales versus al bien común, por ejemplo, en temas como la muerte de animales en espectáculos públicos o la adicción a los juegos de azar.

En nuestros días, el tema vuelve a tomar impulso cuando el Gobierno anuncia la aplicación de nuevos tributos a la importación de bebidas alcohólicas y de cigarrillos.

Quien redacta estas líneas debe confesarse como un consumidor diario de tabaco y ocasional de licor. De la misma manera, considero necesario y vital que los derechos de cada persona deben ser respetados. “Cada quien se mata como quiere”, reza una conocida frase popular.

Sin embargo, los defensores de los derechos individuales suelen utilizar una muletilla con bastante frecuencia: “Tengo derecho a hacer lo que quiera, siempre y cuando no afecte a los demás”.

Basándome en esa tesis, estoy de acuerdo con medidas que reduzcan el consumo de productos que provocan tantas muertes al año (ya sea por enfermedades o accidentes de tránsito) y que suelen destruir hogares completos.

Vicente Páez
Guayaquil