Se acaban los cerros en la vía a la Costa
A la altura del kilómetro 11 de la vía a la Costa es una pena ecológica ver en las mañanas cómo baja la neblina a reclamar sus montañas y cerros. Pero la mano del hombre poco a poco se los arrebata a través de las canteras.
En el mismo sentido, en la parte de atrás de Belo Horizonte y ciudadelas aledañas se encuentra un hermoso bosque protegido, que pertenecía a la Fundación Natura, pero parece que dejó de serlo porque será urbanizado.
Me pregunto a dónde irán a parar los insectos, reptiles y aves que viven en esa zona. Simplemente a medida que crece la civilización de forma aplastante y avasallante va empujando a la naturaleza al abismo, sin que el ser humano haga conciencia de que es segmento no separado de la misma naturaleza.
Ojalá todos los ecuatorianos lleguemos a un nivel de conciencia ecológica que permita frenar o mitigar el impacto ambiental. Es deber de los gobiernos autónomos descentralizados tener áreas destinadas para ser arborizadas por familias ecuatorianas.
A nivel nacional se debería promocionar e incentivar que cada ecuatoriano siembre por lo menos un árbol, en calidad de resarcimiento por los muebles de su sala y comedor, que en algún momento fueron un majestuoso árbol.
Lcdo. Gunnar Lundh
C.C. 0910976802
Guayaquil
Estos son los ministerios que fueron fusionados por el Gobierno de Daniel Noboa
31 millones de medicinas e insumos refuerzan la red pública de salud
Jueza ordena prisión para Vicko Villacís y otros siete procesados
¡Para los criticones! Jaime Enrique Aymara se destapa y explica las razones de su cambio extremo
