Rentable también económicamente
Es cierto que con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) los jóvenes vienen a Madrid a tener un encuentro personal con Cristo y a celebrar su fe, presididos por el Papa. Los beneficios de un acontecimiento de estas características, que cambia el corazón de las personas, son incalculables.
Pero no podemos olvidar que la JMJ es también una enorme oportunidad desde el punto de vista económico. La multitud de gente que viene de fuera aporta ingresos y van a ser muchas las empresas que se beneficien directamente. Lo que no hay en la JMJ, a pesar de que algunos intenten crear confusión al respecto, son gastos suntuosos ni despilfarros. Ver al Papa no cuesta nada. Tres de cada cuatro euros los aportan los propios peregrinos, por lo que no supone ningún coste para el contribuyente. Y el resto proviene de empresas y particulares, ya sea a través de patrocinios o de donativos que realiza la gente.
Por otra parte, hay quienes se rasgan las vestiduras, proceden de sectores laicistas, porque cuestionan que se haga uso de lugares públicos para el acontecimiento. No deja de ser curioso que esto solo haya que justificarlo cuando la Iglesia está de por medio. Los católicos no queremos privilegio alguno, pero tampoco ser injustamente discriminados. Somos parte de la sociedad y pagamos nuestros impuestos. ¿Por qué no vamos a poder hacer, como hacen los demás, un uso responsable de los recursos públicos?
Jesús Madrid
España
Comisión de Fiscalización dio luz verte al informe que sugiere el juicio político contra Mario Godoy
Se desata un incendio de gran magnitud en una refinería de La Habana
32.000 militares se desplegaron por el feriado de Carnaval
El profesor que selló tareas con la patita de su gato y conquistó las redes
Estados Unidos y Ecuador concluyen negociaciones para alcanzar acuerdo comercial bilateral
El profesor que selló tareas con la patita de su gato y conquistó las redes
